La reforma laboral de Milei profundizará el desfinanciamiento a las provincias

Sobre la base de la recaudación actual, sin contar una caída de los ingresos producto de la recesión, las provincias recibirán unos u$s2.240 millones en ingresos coparticipables. 

26 de enero, 2026 | 18.00

El ahogo financiero al que somete el gobierno de Javier Milei a las provincias podría profundizarse si se aprueba la reforma laboral que promueve el Ejecutivo en el Congreso. Tras los recortes –casi hasta su eliminación total—de las transferencias no automáticas a las provincias, para mostrar un supuesto equilibrio fiscal, con la reforma laboral avanzará sobre ingresos coparticipables, como Ganancias e impuestos internos. De acuerdo con cifras de la Asociación de Empleados Fiscales e Ingresos Públicos (AEFIP), el monto para distribuir entre provincias que estaría afectado es de 3,2 billones de pesos, equivalente a 2.240 millones de dólares al tipo de cambio implícito en el Presupuesto 2026 (1.423 pesos).

El proyecto de Ley de Modernización Laboral introduce cambios estructurales en el financiamiento de seguridad social y las provincias. Las medidas principales que incluye la reforma laboral son la disminución de tres puntos en las contribuciones patronales que irán al Fondo de Asistencia Laboral, la reducción de aportes para empleadores del rubro servicios y también para otros privados en caso de empleos ya registrados, la baja en Ganancias a sociedades, la derogación parcial de impuestos internos, la eliminación parcial del impuesto cedular, la eliminación de impuestos a videogramas y entradas de cine y la reducción de aportes a las obras sociales.

En el caso del FAL, la rebaja tendrá un efecto neutro para el empleador, pero no para SIPA. “Esta reducción no afecta a PAMI, asignaciones familiares y FNE. Solo afecta al SIPA”, recalca el informe de AEFIP. En el caso de las Contribuciones Patronales, el recorte es del actual 20,4% a 17,4% para empleadores del rubro Servicios y de 18% a 15% para el resto de los empleadores privados, para el empleo ya registrado. “Este es el beneficio para el empleador, y es la segunda pérdida de la seguridad social. Esta afecta a los cuatro subsistemas”, indica el informe.

En el caso de la reducción de Ganancias a sociedades: Una rebaja de tres puntos representa un 10 por ciento menos de la alícuota en las alícuotas de los dos tramos superiores del impuesto que pagan las sociedades. La derogación parcial de Impuestos Internos recae en seguros, telefonía, suntuarios, vehículos, embarcaciones y aeronaves. En el segmento impositivo, se deducirá también para el cálculo la porción de Ganancias correspondiente a cuarta categoría (que está en retenciones) y personas humanas (que está en pagos directos).

En el caso de la rebaja de obras sociales (de un punto), el proyecto no impactará en la recaudación, pero “tendrá un impacto enorme en todos los servicios de salud de los trabajadores, ya sean prepagas u obras sociales sindicales”.

El mayor impacto será en la coparticipación. “El monto para distribuir entre provincias que estaría afectado es de 3.187 billones considerando un índice de apropiación de 0.5736 de la masa coparticipable involucrada en el proyecto de Ley, conformada por los ítems de ganancias (sociedades y cedular) y los impuestos internos”, señala el informe de AEFIP. La caída probablemente sea peor si la economía se mantiene sumergida en la actual fase recesiva, que redunda en menos empleo, menos consumo, menos ganancias de las empresas y, por ende, menos recaudación.

En el caso de los impuestos internos provinciales, el proyecto deroga los gravan seguros, servicios de telefonía celular y satelital, objetos suntuarios, vehículos automotores y motores, embarcaciones de recreo o deportes, y aeronaves. No incluye cigarrillos ni otras manufacturas de tabaco. Esta derogación parcial trabaja sobre el 27% de la recaudación de Impuestos Internos sumada en el rubro 'Resto', que no posee todo lo relacionado al tabaco, pero si suma lo relacionado a diferentes bebidas que no fue eliminado, según el informe.