Las nuevas tecnologías tienen incontables facetas positivas: agilizar procesos; facilitar la comunicación entre individuos y hacer tareas de forma más idónea o precisa. Sin embargo, en malas manos también demostró ser una herramienta delictiva, algo que quedó de manifiesto con el surgimiento de los secuestros virtuales: estafas mediante las cuáles los victimarios simulan tener al familiar de la víctima, a quien llaman y le piden una cierta cantidad de dinero para "liberarlo", aunque se trata en realidad de un engaño.
Esto lo sufre mucha gente, desde completos desconocidos hasta las figuras más conocidas. Un ejemplo de esto es Georgina Barbarossa, quien mediante historias de Instagram contó que la llamaron a mitad de la noche tratando de sustraerle dinero.
¿Qué le pasó a Georgina Barbarossa?
La presentadora expuso que su teléfono sonó en dos ocasiones durante la noche y que, al contestar, una voz masculina reprodujo llorando: "Hola mami, soy Tommy, me acaban de robar aquí en mi casa. Acá en mi casa". Lejos de ser efectivo, el ardid fue desbaratado en un instante. "Automáticamente me di cuenta que no era la voz de mi hijo", señaló.
Con relación a cómo procedió, comentó: "Lo mandé a la recalcada de su madre y a todas las partes posibles". Luego, profundizó: "Todo el mundo sabe que mis hijos se llaman Juan y Tomás. O sea que son muy hijos de puta porque decían: 'Hola mami, soy Tommy'". Además, alertó que es algo que puede agarrar a cualquiera desprevenido "sobre todo si te llaman a esa hora que estás dormido". "Yo ya estaba efecto Rivotril, ¿viste?", bromeó.
"Estén atentísimos, atentísimos y escuchen bien. No se asusten", pidió a quien llegue su mensaje, ya que "hay mucha gente que se asusta, así que por favor estén atentos". "Después que los puteé me quedé muchísimo más tranquila", concluyó.
