Manuel Adorni está en una situación cada vez más endeble. Lo que empezó con sospechas de corrupción, avanzó hacia una investigación en la Justicia y su respectivo tratamiento en la misma. Durante los últimos días se entró en la etapa probatoria, donde diferentes testigos comenzaron a prestar declaración: desde el contratista que le hizo reformas a su casa de Indio Cuá hasta el hijo de una de las mujeres que le vendió al jefe de gabinete su departamento en Caballito.
Esto no hizo más que sacar a relucir más cuentas que no cierran, con números que no se encuadran en el sueldo de Adorni como funcionario, complicando su escenario. Los medios de comunicación vienen siguiendo de cerca esto, haciendo sus propias lecturas del caso y dándole un tratamiento más o menos preponderante en sus respectivas grillas. En A24, por ejemplo, debatieron sobre ello durante el pase entre Pablo Rossi y Eduardo Feinmann, quienes coincidieron que esto continúa perjudicando al oficialismo, aunque el primero de ellos usó una aseveración aún más contundente.
¿Qué dijo Pablo Rossi sobre el caso de Adorni?
"Todos los días aparece una novedad", observó el periodista, con quien Feinmann suscribió: "Es que cada persona que se va presentando cuenta un dato nuevo, ese es el problema. ¿Cuántos testigos faltan? Se pueden agregar muchos más, como al que le puso la instalación de la pileta climatizada".
En ese sentido, Rossi deslizó: "Yo creo que la situación política de Adorni se hace muy poco sostenible. La verdad, para el Gobierno, muy poco sostenible". Luego de tamaña declaración, sostuvo que "si vamos a enfrentar la credibilidad del contratista ya entramos en una variante explicativa... ya no es la declaración jurada, es otra cosa".
