De consumidor a productor: el novedoso plan riojano que convierte a las familias en generadoras de energía renovable

La iniciativa, que se aplicará en distintos departamentos de la provincia, apunta a que usuarios residenciales se conviertan en generadores activos de energía limpia, complementando la política de grandes proyectos renovables.

30 de noviembre, 2025 | 08.30

El Gobierno de La Rioja dio un paso concreto en su camino hacia la transición energética al lanzar un plan piloto de generación distribuida que permitirá a un centenar de familias producir parte de su propia electricidad. La iniciativa, que se aplicará en distintos departamentos de la provincia, apunta a que usuarios residenciales se conviertan en generadores activos de energía limpia, complementando la política de grandes proyectos renovables que ya impulsa la gestión provincial.

Aunque el programa es acotado en su primera etapa, en Casa de Gobierno destacan su alto valor simbólico y práctico, ya que demuestra que el cambio de matriz energética no depende solo de parques solares o eólicos de gran escala, sino también de la suma de pequeños aportes ciudadanos, articulados desde el Estado.

Bajo esta línea, el plan piloto se presenta como una pieza más dentro de una estrategia más amplia que incluye obras de infraestructura eléctrica, proyectos renovables y esquemas de financiamiento para hogares y empresas.

Según explicaron las autoridades, los equipos fotovoltaicos domiciliarios instalados en los hogares podrán generar entre 200 y 300 kWh mensuales, lo que representa aproximadamente la mitad del consumo promedio de una familia tipo.

El mantenimiento de estos sistemas es mínimo y la apuesta oficial no solo pasa por aliviar la demanda sobre el sistema eléctrico, sino también por promover un cambio cultural: instalar la idea de que la energía puede producirse de manera más eficiente, participativa y descentralizada.

La iniciativa se inscribe en un contexto global y nacional donde las energías renovables, en particular la solar, se consolidan como herramientas clave para enfrentar el cambio climático. Mientras la matriz argentina evoluciona con la incorporación de parques solares y eólicos conectados al sistema interconectado, la generación distribuida introduce una dimensión novedosa: la posibilidad de que miles de usuarios se conviertan en pequeños productores, reduciendo emisiones y aportando resiliencia a las redes locales.

Como ejemplo, la provincia vecina de Catamarca avanzó en grandes parques solares y también en proyectos residenciales, empresariales y rurales, como los de Antofagasta de la Sierra, bajo el paraguas de la Ley Nacional 27.424 de Generación Distribuida, que permite a los usuarios autoconsumir la energía producida e inyectar excedentes a la red a cambio de una compensación.

Desde el gobierno riojano señalan que los beneficios de este tipo de políticas son múltiples y van más allá de la factura de luz: contribuyen a mitigar el cambio climático, mejorar la calidad del aire, conservar recursos naturales, fortalecer la competitividad productiva y generar empleo local vinculado a la instalación, operación y mantenimiento de equipos. Obras como el Parque Eólico Arauco, las nuevas líneas de alta tensión y los proyectos solares en desarrollo se articulan ahora con este programa domiciliario para armar un esquema más robusto y diverso.

En paralelo, la Provincia viene impulsando programas de eficiencia y financiamiento para sectores residenciales y productivos, siguiendo la lógica de planes como “Llama Encendida” para ampliar el acceso al gas. La apuesta oficial es que la transición energética no quede restringida a grandes empresas o a enclaves específicos, sino que sea inclusiva, llegue a barrios y pequeñas localidades, y se traduzca en mayor autonomía energética y menor dependencia externa.