El Gobierno de La Rioja impulsa un proyecto de ley destinado a reformar el sistema de residencias en salud, con el objetivo de actualizar la formación profesional, mejorar las condiciones laborales de los residentes y fortalecer la autonomía del sistema sanitario provincial.
La iniciativa fue presentada en el bloque oficialista de la Cámara de Diputados y, según adelantó el director de Capacitación del Ministerio de Salud, Douglas Nazareno, tuvo una recepción favorable entre los legisladores, lo que permitiría avanzar con su aprobación en el corto plazo.
El proyecto se enmarca en un contexto particular: la decisión del Ministerio de Salud de la Nación de dejar de financiar las residencias provinciales. Hasta ahora, parte del salario de los profesionales en formación era cubierto por el Estado nacional. Sin embargo, esa situación dejará de aplicarse para quienes ingresen al sistema a partir de este año.
Ante ese escenario, el Gobierno riojano decidió asumir de manera completa el pago de los haberes de los residentes, una medida que permitirá sostener el funcionamiento del sistema de formación y garantizar su continuidad en la provincia.
Uno de los puntos centrales de la iniciativa es otorgar rango de ley a la condición de planta transitoria para los residentes. Esta modalidad ya regía desde 2022 mediante un decreto, pero ahora se busca consolidarla en el marco legal. De aprobarse el proyecto, los profesionales accederán formalmente a aportes jubilatorios, cobertura de seguridad social y otros derechos laborales vinculados al empleo estatal.
El proyecto también plantea reducir la duración de las residencias de cuatro a tres años. Desde el Ministerio de Salud señalaron que la modificación no implicará una disminución en la calidad de la formación, ya que se prevé implementar programas académicos más intensivos. La propuesta considera además que los profesionales de la salud atraviesan trayectos educativos extensos, que incluyen entre seis y siete años de carrera de grado y varios años adicionales de especialización.
En ese sentido, se destacó que el sistema de residencias no está dirigido únicamente a médicos. También participan psicólogos, enfermeros, fisioterapeutas y profesionales de distintas disciplinas vinculadas al sistema sanitario.
Otro de los ejes de la reforma es la modernización curricular. El proyecto propone incorporar herramientas vinculadas a la salud digital, la telemedicina y la simulación clínica. Esta última permite entrenar procedimientos invasivos mediante dispositivos que reproducen condiciones del cuerpo humano, lo que mejora el aprendizaje y reduce riesgos para los pacientes.
Finalmente, la iniciativa establece requisitos más exigentes para las instituciones que funcionen como centros formadores de residentes, con el objetivo de garantizar estándares adecuados tanto en infraestructura como en calidad académica. Desde el Ministerio de Salud consideran que la nueva normativa representará un paso importante para fortalecer la formación de especialistas y consolidar el sistema sanitario provincial.
