La Comisión Europea, una suerte del gobierno de la Unión Europea (UE) retomó algunas de las recomendaciones de 2022, cuando la guerra entre Rusia y Ucrania desató una crisis global, y llamó a que todos en el bloque empiecen a ahorrar energía para evitar escenarios de escasez. Además, alertó que aún si Estados Unidos llegara a un acuerdo de paz con Irán ahora, el suministro internacional no mejoraría en el futuro cercano.
"Aún si la paz se alcanzara mañana, no volveremos a la normalidad en un futuro cercano", explicó el titular de asuntos energéticos de la UE, Dan Jørgensen y alertó que Europa enfrenta "una situación muy seria". Por eso, como sucedió tras la invasión rusa a Ucrania y las sanciones comerciales y financieras de las potencias occidentales contra Moscú, llamó a que todo el bloque regional inicie un importante ahorro de energía.
"Cuanto más podamos ahorrar en petróleo, especialmente diesel y combustible para aviones, mejor vamos a estar", aseguró el funcionario europeo y reiteró las recomendaciones que había hecho hace unos días la Agencia Internacional de Energía: "Trabajar desde casa lo más posible, reducir los límites de velocidad en las autopistas, incentivar el uso de transporte público, alternar el uso de autos privados y compartirlos más, y adoptar prácticas de manejo más eficientes".
Según el portal de noticias Politico, Jørgensen no se limitó solamente a dar recomendaciones para bajar el consumo individual, también se dirigió a los gobiernos de los países miembros de la UE y les pidió acelerar la transición energética hacia fuentes renovables como una forma de enfrentar mejor la recurrente disparada de los precios del barril del petróleo y del gas cada vez que hay una escalada militar en Medio Oriente o que involucra a un productor importante de hidrocarburos como Rusia.
MÁS INFO
"Este es el momento de que finalmente demos la vuelta de página y seamos realmente independientes", aseguró y pidió que redoblen el desarrollo de energías renovables.
Sus declaraciones son una suerte de preludio para el paquete de medidas que en breve se espera que presente a todos los países miembros de la UE para enfrentar esta nueva crisis global energética, por un lado, y para evitar estar tan vulnerables para la próxima.
Ni bien Estados Unidos e Israel iniciaron esta última guerra en Medio Oriente, uno de los commodities que más rápido y fuerte se disparó fue el gas y, especialmente, en los mercados europeos. Tras la decisión de sancionar la industria gasífera rusa por la invasión de Ucrania, el continente viró hacia Medio Oriente para cubrir gran parte de su demanda. Por eso, cuando el precio se disparó, golpeó con especial dureza a los países de la UE.
