Una investigación independiente reconstruyó una masacre en Gaza del 23 de marzo de 2025 y concluyó que fuerzas israelíes dispararon más de 900 balas contra un convoy de ambulancias y equipos de rescate en Rafah. El informe, elaborado por Forensic Architecture, de la Universidad de Londres, y el colectivo de análisis sonoro Earshot, sostiene que no hubo enfrentamiento armado y que algunos trabajadores humanitarios fueron ejecutados a corta distancia.
El ataque dejó 15 muertos, entre ellos paramédicos de la Sociedad de la Medialuna Roja Palestina, rescatistas de la Defensa Civil Palestina y un empleado de la Unrwa, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos en Medio Oriente. Sus cuerpos y vehículos fueron enterrados en el lugar, según la reconstrucción forense. El hecho ocurrió en el barrio de Tal as-Sultan, al oeste de Rafah, en el sur de la Franja de Gaza. De acuerdo con el informe, los equipos de emergencia se dirigían a asistir a heridos por bombardeos cuando fueron emboscados.
El Ejército israelí sostuvo inicialmente que los vehículos no estaban “coordinados” y luego habló de un “error profesional”. Sin embargo, el análisis forense contradice esa versión y describe un ataque planificado desde una posición elevada, sin intercambio de disparos ni amenaza concreta contra los soldados.
Los investigadores analizaron un video grabado por el paramédico Rifaat Radwan desde el interior de una ambulancia. La filmación comenzó a las 5:09 de la mañana y registró al menos 844 disparos en poco más de cinco minutos. Sumando otros audios, la cifra documentada asciende a 910. Según el estudio acústico, el 93% de los disparos presentaban una firma sonora específica —una onda supersónica seguida por la detonación— que indica que las víctimas estaban directamente en la línea de fuego. El ataque ocurrió en el barrio de Tal as-Sultan, al oeste de Rafah, en el sur de la Franja de Gaza. De acuerdo con el informe, los equipos de emergencia se dirigían a asistir a heridos por bombardeos cuando fueron emboscados.
Dos horas de fuego continuo
El informe sostiene que los disparos se extendieron durante más de dos horas, entre las 5:09 y las 7:13. La densidad de fuego, en algunos momentos superior a 900 disparos por minuto, sugiere la participación simultánea de al menos cinco tiradores ubicados a unos 40 metros, sobre un terraplén de arena.
El análisis del eco de las detonaciones permitió reconstruir el movimiento de los soldados. Durante los primeros minutos permanecieron en posición fija; luego avanzaron colina abajo mientras seguían disparando, acortando la distancia con los vehículos. El testimonio de un sobreviviente, Assaad al-Nassasra, coincide con esa reconstrucción: aseguró que los soldados caminaban entre los heridos y disparaban.
