El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su Gobierno “empieza a hablar con Cuba” en medio de una nueva escalada de presión económica que incluye restricciones al suministro de petróleo hacia la isla. Las declaraciones llegan tras medidas que afectan a Venezuela y México, y reabren el debate sobre el futuro de la relación entre Washington y La Habana, mientras crece la preocupación regional por una posible crisis humanitaria.
Washington comenzó a dar señales ambiguas sobre su política hacia Cuba. Por un lado, el gobierno de Donald Trump reforzó el bloqueo al suministro de petróleo que llega a la isla, una medida que golpea de lleno a un país ya afectado por una profunda crisis económica. Por otro, el propio presidente estadounidense aseguró que su Gobierno “está empezando a hablar con Cuba”, sin precisar el alcance ni el contenido de esos contactos pero aseguró que las conversaciones son al nivel de "las más altas esferas".
Trump hizo esas declaraciones el sábado por la noche, mientras viajaba a Florida, y sugirió que la presión económica obligaría al Gobierno cubano a sentarse a negociar. “Estamos empezando a hablar con Cuba”, dijo a los periodistas, al tiempo que pronosticó que el actual Gobierno de la isla “está listo para caer”.
En las últimas semanas, Estados Unidos tomó decisiones que afectaron directamente el abastecimiento energético cubano. Primero, cortó los envíos de petróleo desde Venezuela tras el derrocamiento de Nicolás Maduro, y luego avanzó con medidas que impactan sobre otros países que suministran combustible a La Habana.
La estrategia, según dejó entrever Trump, apunta a forzar un acuerdo. “No tiene que ser una crisis humanitaria. Creo que probablemente vendrían a nosotros y querrían hacer un trato”, afirmó. “Así Cuba volvería a ser libre”, agregó, en un mensaje que mezcla presión económica con retórica política.
México anuncia ayuda humanitaria a Cuba y busca retomar el envío de petróleo
La escalada de sanciones tuvo una reacción inmediata en la región. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que su gobierno enviará ayuda humanitaria a Cuba “esta semana”, con alimentos y productos básicos, mientras explora vías diplomáticas para restablecer el suministro de petróleo a la isla.
Durante una gira por el estado de Sonora, Sheinbaum explicó que la asistencia será coordinada por la Secretaría de Marina y estará enfocada en atender necesidades urgentes. “Estamos planeando una ayuda humanitaria a Cuba, es una ayuda que va a hacer la Secretaría de Marina de alimentación y otros productos”, señaló.
La mandataria mexicana remarcó que el objetivo es mantener el apoyo humanitario mientras se intenta resolver el tema del combustible por canales diplomáticos. En ese marco, rechazó haber tratado directamente la cuestión con Donald Trump, luego de que el presidente estadounidense anunciara aranceles para los países que ayuden de manera directa o indirecta a Cuba.
