Japón quiere redirigir las inversiones de los fondos de pensiones hacia el mercado nacional

10 de julio, 2026 | 03.11

La ministra de Finanzas de Japón dijo el viernes que el Gobierno pretende orientar los ingentes fondos de pensiones estatales del país para aumentar "sustancialmente" las inversiones en activos nacionales, lo que provocó una subida del yen y ‌de los bonos, mientras los inversores apostaron por ‌que miles de millones de dólares podrían canalizarse hacia los mercados japoneses.

Estas declaraciones han puesto el foco en el Fondo de Inversión de Pensiones del Gobierno (GPIF, por sus siglas en inglés), el mayor fondo de pensiones del mundo, que gestionaba 293,6 billones de yenes (1,8 billones de dólares) en activos a finales de marzo. Cualquier cambio en su estrategia de cartera tendría repercusiones en los mercados financieros mundiales.

"Nos gustaría adoptar medidas que animen a los fondos de pensiones, incluido el GPIF, a realizar inversiones sustancialmente mayores en activos financieros japoneses", dijo la ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, en una rueda de prensa habitual.

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La ​perspectiva de que el GPIF destine ⁠más dinero a bonos denominados en yenes y otros activos nacionales podría suponer un punto de inflexión para los ‌mercados japoneses. Los inversores reaccionaron rápidamente, impulsando las subidas tanto del yen como de los bonos del ⁠Estado japonés, ante las expectativas de que una cantidad considerable de ⁠capital de pensiones pueda dirigirse hacia el mercado nacional.

El yen , que llevaba meses sometido a presiones bajistas y la semana pasada tocó mínimos de 40 años, se disparó tras las declaraciones de Katayama y subió un 0,6%, hasta situarse en 161,44 ⁠por dólar. Los rendimientos de referencia de los bonos del Estado japonés a 10 años registraron su mayor caída ​en un mes, descendiendo 10 puntos básicos hasta el 2,775%. [JP/][FRX/]

Las últimas noticias también ponen de ‌relieve la urgencia con la que Tokio busca formas ‌de estabilizar unos mercados sacudidos por las fuertes oscilaciones de los rendimientos de los bonos y de la moneda. ⁠Con un gasto público que sigue siendo expansivo y un Banco de Japón que actúa con cautela en cuanto a las subidas de tipos, los responsables se enfrentan a crecientes interrogantes sobre las presiones inflacionistas, la estabilidad de los mercados de divisas y de bonos, y las perspectivas fiscales de Japón.

"Creo que, dada la situación cambiaria que estamos viviendo, con el yen ​cerca de sus ‌mínimos de los últimos 40 años frente al dólar, se están quedando sin ideas sobre cómo respaldar la moneda", dijo Fabien Yip, analista de mercados de IG.

Los esfuerzos por impulsar un cambio estructural o fundamental, "que consista en atraer más flujos hacia activos denominados en yenes, respaldarían a la moneda a largo plazo", añadió.

EL YEN EN APUROS PRESIONA A LOS RESPONSABLES POLÍTICOS

La prolongada debilidad del yen se ha convertido en un creciente ⁠quebradero de cabeza para los responsables políticos, ya que encarece el coste de las materias primas importadas y agrava la presión sobre los hogares y las empresas, que ya se enfrentan al aumento de los precios de la energía vinculado a la guerra de Irán.

El GPIF mantiene unas asignaciones más o menos iguales entre acciones nacionales, acciones extranjeras, bonos nacionales y bonos extranjeros.

En su revisión de 2020, el GPIF aumentó su asignación a bonos extranjeros del 15% al 25% y redujo la de bonos nacionales del 35% al 25%.

Una portavoz del GPIF se negó a comentar las declaraciones de Katayama. del GPIF se negó a comentar las declaraciones de Katayama.

"La ‌cartera básica actual se diseñó para alcanzar, a largo plazo y con el mínimo riesgo necesario, los objetivos de inversión fijados por el ministro de Bienestar Social", dijo la portavoz.

Añadió que el fondo evalúa la cartera anualmente según sea necesario.

Katayama señaló que Japón está pasando a una nueva economía impulsada por el crecimiento bajo el Gobierno de la primera ministra Sanae Takaichi y ha entrado en un periodo de tasas de interés positivas con mercados bursátiles al alza. "El Gobierno quiere ayudar a que los hogares se ‌beneficien directamente de las ganancias generadas por el crecimiento económico", añadió.

Las declaraciones de Katayama se produjeron en un momento en que la preocupación por la política fiscal expansionista del Gobierno y el riesgo de injerencia política en la política monetaria desencadenaron una ola de ventas ‌de bonos del Estado japonés, ⁠lo que empujó los rendimientos a máximos de varias décadas.

Esas preocupaciones se intensificaron después de que el borrador del plan económico del Gobierno de Takaichi señalara que era "muy importante que la política monetaria ​se orientara adecuadamente para lograr una economía más fuerte".

Se espera que la versión definitiva del plan económico sea aprobada por el Consejo de Ministros el 21 de julio, según informaron fuentes del Gobierno a Reuters.

(1 dólar = 161,8700 yenes)

Con información de Reuters