El Banco Central Europeo respaldó el viernes el plan de la Comisión Europea para integrar mejor los mercados de capitales de la Unión Europea mediante una supervisión conjunta, pero advirtió de que esta iniciativa debía contar con el personal y la financiación adecuados.
El impulso para que los agentes del mercado financiero sean supervisados a nivel de la UE en lugar de a nivel nacional forma parte de un intento —liderado por Francia y Alemania— de impulsar la competitividad del bloque, que se enfrenta a un crecimiento débil y a la feroz competencia de Estados Unidos y China.
El respaldo del banco central enviará una señal de confianza a los mercados, así como a los Gobiernos de algunos países más pequeños de la UE, como Irlanda y Luxemburgo, que no se han mostrado entusiastas con el plan.
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En un dictamen, el BCE se mostró totalmente a favor de una supervisión más estricta a nivel de la UE de los actores de los mercados financieros transfronterizos de importancia sistémica, incluidos los principales centros de negociación, las contrapartes centrales, los depositarios centrales de valores y los proveedores de servicios de criptoactivos.
La Comisión ha propuesto que dicha supervisión pase de las autoridades nacionales a la Autoridad Europea de Valores y Mercados (AEVM), con sede en París.
"El BCE apoya plenamente las propuestas de la Comisión, que constituyen un paso ambicioso hacia una mayor integración de los mercados de capitales y la supervisión de los mercados financieros dentro de la Unión", dijo el BCE en el dictamen exigido por el proceso legislativo de la UE, aunque no es vinculante para los parlamentarios.
El banco central señaló que debería tener un puesto sin derecho a voto en el directorio de la AEVM y que su experiencia debería tenerse en cuenta no solo en relación con las decisiones de supervisión, sino también con las normas técnicas, las directrices y las recomendaciones.
El BCE señaló que la AEVM debía contar con recursos y personal suficientes para asumir las responsabilidades adicionales y aconsejó que la transición de la supervisión nacional a la de la UE se realizara de forma gradual para minimizar las perturbaciones.
La propuesta de la Comisión será ahora objeto de negociación entre los Gobiernos de la UE y el Parlamento Europeo en un proceso que probablemente se prolongue durante meses, antes de que se convierta en ley.
Con información de Reuters
