Todd Blanche, el abogado que defendió a Donald Trump en varias de las causas penales que amenazaron con llevarlo a prisión, fue confirmado este sábado como nuevo secretario de Justicia de Estados Unidos. La votación terminó con un resultado ajustadísimo: 50 senadores votaron a favor y 49 en contra, con las republicanas Susan Collins y Lisa Murkowski sumándose a los demócratas para rechazar la nominación.
A los 52 años, Blanche quedó formalmente al frente del Departamento de Justicia de Estados Unidos, aunque desde hace meses ya manejaba buena parte de las decisiones centrales del organismo. La confirmación estuvo marcada por las dudas de algunos legisladores republicanos sobre el rumbo que tomó el Departamento de Justicia desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.
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En su crítica, la senadora Lisa Murkowski sostuvo que el país necesita un secretario capaz de frenar "los peores impulsos" del Gobierno y explicó que no tenía confianza suficiente en que Blanche pudiera hacerlo.
De defender a Trump a conducir el Departamento de Justicia
Blanche trabajó durante años como fiscal federal antes de pasar al sector privado. En 2023 dejó su puesto como socio del prestigioso estudio neoyorquino Cadwalader, Wickersham & Taft para asumir la defensa de Trump, que en ese momento enfrentaba varias causas penales.
Su decisión sorprendió incluso a antiguos colegas. Blanche estaba registrado para votar como demócrata y según personas que trabajaron con él, no solía mostrar públicamente sus posiciones políticas. Sin embargo, rápidamente se convirtió en uno de los abogados de mayor confianza de Trump.
Durante el juicio penal en Nueva York, Blanche acompañó al entonces candidato presidencial y presentó argumentos destinados a retrasar las consecuencias judiciales del proceso. Trump fue declarado culpable, pero las estrategias legales de su equipo permitieron postergar la sentencia hasta después de las elecciones de 2024, cuando regresó a la Casa Blanca.
Blanche también tuvo un papel central en los casos federales contra Trump. Su equipo consiguió que la Corte Suprema ampliara las protecciones de inmunidad presidencial frente a procesos penales, mientras que otro caso por documentos clasificados fue desestimado por una jueza federal de Florida designada por el propio Trump.
El Presidente terminó recompensando esa defensa. Primero lo nominó como número dos del Departamento de Justicia y luego, tras la salida de Pam Bondi, Blanche pasó a ejercer como secretario interino. Su confirmación de este sábado formalizó una situación que, en los hechos, ya se venía dando dentro del organismo.
Desde su llegada, Blanche impulsó una agenda alineada con las prioridades de Trump. Supervisó despidos de fiscales y funcionarios de larga trayectoria, defendió una ampliación de los poderes presidenciales y avanzó con causas contra figuras políticas, entre ellas el exdirector del FBI James Comey. También encabezó decisiones relacionadas con la inmigración, el fraude en programas gubernamentales y la investigación de supuestos casos de “instrumentalización” de la Justicia contra Trump y sus aliados.
