Dominik Livakovic, el arquero "atajapenales" de Croacia en el Mundial 2026

El guardavalla europeo se destaca bajo los tres palos durante los remates desde los doce pasos. El recorrido en el Seleccionado y el "secreto" con el que Messi lo derrotó en Qatar 2022.

02 de julio, 2026 | 13.28

Dominik Livakovic fue una de las principales piezas de la Selección de Croacia para alimentar la ilusión, tanto en Qatar 2022 como en este Mundial 2026. El arquero de 31 años, 1.88 metro y 80 kilos, nacido en Zadar, juega actualmente en Dinamo Zagreb de su país y se destacó muchísimo en la edición pasada de la Copa del Mundo. De hecho, fue una de las figuras hasta que la Argentina de Lionel Messi la aplastó por 3-0 en la semifinal.

Lo concreto es que en Qatar llevó de la mano a su país al tercer puesto: atajó tres penales en los octavos de final contra Japón y uno en los cuartos frente a Brasil. Ya consolidado bajo los tres palos del combinado europeo y a la edad de madurez plena para alguien de su posición, ahora va por más en la máxima cita que de desarrolla en Estados Unidos, México y Canadá.

La historia de Livakovic, el arquero de Croacia en el Mundial 2026

Nacido en Zadar el 9 de enero de 1995, el futbolista debutó en la Primera división con apenas 17 años en 2012 con el buzo de NK Zagreb. Sus notables rendimientos en más de 100 partidos oficiales lo llevaron al gigante de la ciudad, el Dinamo, que lo contrató en 2015. Si bien la primera temporada estuvo a préstamo, a la siguiente campaña lo compró definitivamente a cambio de solamente unos 800.000 euros (un millón de dólares).

Livakovic permaneció en Dinamo Zagreb hasta el 2023, cuando se marchó a Fenerbahce de Turquía por alrededor de 7.5 millones de euros. Luego de una cesión sin éxito por apenas seis meses en Girona de España, regresó a su lugar en el mundo, el Dinamo, donde ya acumula 13 títulos. "Liva" por ahora ya no quiere mudarse más, sino consolidarse bajo los tres postes de uno de los clubes más ganadores de su tierra.

Livakovic, el "atajapenales" de Croacia

El portero brilla puntualmente en las tandas de la "muerte súbita", aunque durante los partidos simplemente cumple. No está considerado entre los mejores del mundo ni mucho menos, aunque así y todo se las arregla para destacarse en su Seleccionado.

De hecho, los cuatro penales atajados en las tandas mundialistas lo ubican primero en la historia: igualó el récord de Sergio Goycochea (Argentina), Harald Schumacher (Alemania) y su compatriota Danijel Subašić. Pero no se conforma con ello y quiere detener más disparos todavía desde los once metros en las Copas del Mundo.

A nivel global en su carrera, Livakovic mantiene una tasa de efectividad en penales cercana al 28%, que es un número sumamente alto para un arquero de élite. Los analistas deportivos en su país de origen destacan que su éxito se debe a su asombrosa paciencia, su flexibilidad y la técnica del "power step" (un paso de potencia justo antes de impulsarse), además de un meticuloso estudio previo de los cobradores.

La receta de Messi para vencerlo en Qatar 2022

Cuando el europeo estaba en un gran momento y "agrandado" por las hazañas conseguidas en las tandas ante Japón y Brasil, llegaba la "Albiceleste" en la semifinal. En el primer tiempo, un penal cometido por el propio Livakovic a Julián Álvarez dejó a "Leo" cara a cara con el gigante croata. El astro rosarino no dudó: con un fuerte bombazo al ángulo superior izquierdo del arquero, anotó el 1-0 parcial para lo que luego terminaría con un 3-0 contundente.

Dominik Livakovic, el arquero "atajapenales" de la Selección de Croacia.

Una vez conseguido el pase a la final, el mismo Messi detalló con TyC Sports en la rueda de prensa: “Ya sabía de entrada lo que iba a hacer con el penal. Había estado pateando penales en el entrenamiento de ayer y, así como los arqueros nos estudian a nosotros, nosotros también los estudiamos a ellos. He hablado con (Gerónimo) Rulli y con el Dibu (Emiliano Martínez) que era un arquero que esperaba mucho y que si esta pelota salía más rápida, por ahí era sorprenderlo y pegarle de una en vez de mirarlo, porque cuando te aguantan y no se tiran es jodido tomar la última decisión. Pero yo estaba bastante decidido”.

Por su parte, el propio "Dibu" Martínez relató: “Fue fuerte al medio, como lo venimos practicando en la semana. El arquero era muy bueno abajo, esperaba mucho y Leo sabía muy bien lo que tenía que hacer”. El marplatense completó: “A él le gusta preguntar y nosotros le decimos. El que decide después es él, pero escucha la opinión del arquero. Practicó con Gero (Rulli), él se tiraba como lo hacía este arquero, que se quedaba parado y se tiraba a último momento”.