La Selección Argentina enfrentará este martes a partir de las 13 horas a Egipto por los octavos de final del Mundial 2026, un partido clave no sólo para mantenerse con vida en la competición sino también para recuperarse anímicamente del "susto" sufrido contra Cabo Verde en la instancia anterior. Para este nuevo compromiso, los dirigidos por Lionel Scaloni deberán medirse ante un equipo con figuras de renombre como Mohamed Salah y Omar Marmoush que además cuenta entre sus filas con Emam Ashour, el "tapado" en este torneo que es una de las claves del gol para el combinado africano.
Ashour nació el 20 de febrero de 1998 en El-Senbellawein, una ciudad ubicada al norte de El Cairo, e hizo divisiones inferiores en el Ghazl El Mahalla que juega en la primera división de Egipto. A pesar de admitir en varias ocasiones que pensó en dejar el fútbol por las grandes dificultades que tuvo para ganarse un lugar, pudo debutar en el primer equipo en 2015. Después de una breve cesión en Haras El Hodood y una buena temporada en la que pudo encontrar continuidad, en 2019 arribó al Zamalek, uno de los clubes más importantes del fútbol local. Por aquel entonces, también, dio sus primeros pasos en las categorías juveniles de su selección e integró el plantel que conquistó la Copa Africana de Naciones Sub 23 de 2019, un título que le permitió al país presentarse a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
La historia de Emam Ashour: de tener graves problemas de conducta a ser una de las figuras de Egipto en el Mundial
El despegue del mediocampista, impulsado por los seis títulos que obtuvo con el Zamalek entre 2019 y 2023, lo catapultó al fútbol europeo: el FC Midtjylland de Dinamarca decidió ficharlo confiando en su enorme potencial y su gran presencia tanto en ataque (cuenta con buen pie para los pases y las pelotas paradas) como en defensa. Sin embargo, su experiencia en el país nórdico duró poco ya que después de tan sólo diez partidos se declaró en rebeldía y forzó su salida de la institución. Este episodio, que significó su regreso a Egipto para jugar en el Al Ahly (clásico rival del Zamalek), fue el primero de muchos actos de indisciplina que tuvo hasta el momento en su carrera.
Desde su llegada, el club (en el que aún juega) lo sancionó económicamente en más de una oportunidad por diversas conductas. La primera multa llegó después de un fuerte enfrentamiento con el capitán del equipo, Mohamed El Shenawy, durante un entrenamiento; la discusión escaló frente al resto del plantel y la dirigencia decidió castigarlo con una sanción de un millón de libras egipcias. Meses más tarde, volvió a ser penalizado, esta vez con una multa de 1.5 millones ¿El motivo? Se negó a viajar con el equipo para disputar un partido correspondiente a la Liga de Campeones de África.
Sin embargo, el episodio más grave de su historial ocurrió en junio de 2024, cuando protagonizó un incidente en un centro comercial de El Cairo que terminó con intervención judicial. La situación comenzó después de que el futbolista recibiera un llamado de su esposa, Yasmine Hafez, quien le aseguró que estaba siendo acosada por un grupo de jóvenes dentro del establecimiento y que el personal de seguridad no intervenía para controlar la situación.
Ashour se dirigió hasta el lugar y, al llegar, mantuvo una fuerte discusión con uno de los guardias de seguridad. El cruce pasó de lo verbal a lo físico y derivó en una denuncia por agresión. Durante el proceso judicial, el mediocampista reconoció su responsabilidad en lo sucedido: "Reaccioné porque mi esposa me llamó para decirme que estaba siendo acosada y que nadie intervenía", explicó. Aunque en un primer momento fue absuelto, la fiscalía apeló el fallo y la Justicia finalmente lo condenó a seis meses de prisión efectiva. A pesar de este incidente, Al Ahly decidió confiar en él y mantenerlo en el plantel.
Cómo juega Emam Ashour, una de las revelaciones de Egipto en el Mundial 2026
Si bien Salah es la estrella que se lleva todas las luces, Egipto tiene en Ashour a un volante mixto con cualidades muy interesantes de cara al partido contra Argentina. El futbolista del Al Ahly maneja la pelota parada y, en lo que va de torneo, convirtió dos goles fundamentales: el primero de ellos en el debut frente a Bélgica, el rival más difícil que le tocó enfrentar en fase de grupos, con un gran remate desde afuera del área, y el segundo en el cruce contra Australia por los 16vos de final luego de un gran cabezazo.
