La fiebre mundialista sigue dejando postales cargadas de emoción y una de las más comentadas de las últimas horas tuvo como protagonista a Sofía "Jujuy" Jiménez. La modelo y conductora vivió un momento tan privilegiado como conmovedor: ubicada a pocos metros de Lionel Messi, en un lugar que para miles de hinchas, y para buena parte del periodismo deportivo resulta casi quimérico, eligió correrse de su rol profesional para compartir una vivencia íntima.
Según mostró en una historia de Instagram, la conductora se la vio visiblemente emocionada mientras observaba de cerca al capitán de la Selección. Estar tan próxima al astro argentino durante un Mundial es una experiencia que muy pocos pueden vivir y que, inevitablemente, genera fascinación, estupor y hasta cierta perplejidad.
Un mensaje que volvió a apuntar a sus afectos
Lo que más repercutió, sin embargo, no fue el acceso exclusivo ni la cercanía con Messi, sino el destinatario al que la modelo le dedicó el instante. En medio de la euforia, Jujuy eligió mirar hacia atrás y poner el foco en la historia familiar que la llevó hasta ahí.
"Gracias, papá, por hacerme hincha de Argentina", escribió, dejando en evidencia que, más allá del privilegio del momento, todo estuvo atravesado por la memoria familiar y por un sentimiento casi atávico que explica la pasión por la celeste y blanca.
No era la primera vez. Jujuy ya había recurrido a esa misma frase días atrás, en la previa del debut ante Argelia, lo que reforzó la idea de un agradecimiento que repite como una pequeña liturgia personal cada vez que la emoción la desborda.
La pasión que se hereda
El posteo tuvo una fuerte repercusión en redes, donde numerosos usuarios se identificaron con la idea de que el amor por la Selección se hereda y se transmite de generación en generación. La figura de Messi, mientras tanto, sigue generando escenas de profunda emotividad en todo el mundo: a sus 38 años, el capitán continúa siendo el principal imán del seleccionado y cada aparición suya provoca un magnetismo colectivo que trasciende fronteras.
Entre la vorágine de los estadios y la multitud de acreditados que persiguen una imagen o una declaración, la reflexión de la modelo apareció como una pequeña epifanía futbolera: detrás de la cercanía con Messi todavía persiste aquella nena que aprendió a querer a la Selección gracias a su papá y que, muchos años después, pudo vivir uno de esos momentos tan singulares como imperecederos.
