Alerta máxima en la industria: advierten por el récord de concursos preventivos de crisis

La crisis en el consumo y el aumento de las importaciones arroja a la industria Argentina al borde del abismo. “Las empresas concursadas es la primera reacción ante la crisis, es la internación de la empresa, en cambio la quiebra es el fallecimiento", alertan desde el sector.

08 de junio, 2026 | 15.01

El 2026 se proyecta como un año récord en concursos preventivos de crisis de las empresas argentinas. Sólo en el primer trimestre judicial del año, hubo 92 pedidos ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial. El 2025 fue un año récord en ese sentido, mientras que el 2026, también bajo el Gobierno de Javier Milei, proyecta superarlo. 

Entre febrero y abril las solicitudes representan ya el 47,4% de todas las existentes del año récord de 2025. “La cesación de pagos tiene un correlato judicial. Las empresas en crisis cuando tienen reclamos simultáneos de muchos acreedores de distintas naturaleza que no puede cumplirlas y se inicia un proceso judicial que es el proceso preventivo para defenderse”, confirmó el abogado de Industriales Pymes Argentinos, Germán Pizzano.

Para tener contexto de estas cifras, durante todo el año 2021 tras la cuarentena estricta por la pandemia hubo 77 concursos presentados en la justicia comercial. En 2023, año atravesado por el alza del dólar, los tipos de cambio diferenciales y la alta inflación, hubo 82. 

“Este 2026, solo en el primer trimestre judicial, tenemos 92 concursos de febrero a abril ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial. La cantidad de concursos preventivos es alarmante en cuanto a su crecimiento. El año va a terminar con una enorme cantidad de concursos”, señaló el letrado. 

Con los datos parciales, la proyección indica que durante este año se superará ampliamente la fatídica cifra de 2025. El informe da cuenta de los procesos en los juzgados comerciales nacionales en el primer trimestre judicial del año con fecha 18 de mayo de 2026. La Cámara de Apelaciones reúne a la mayoría de los concursos, aunque no la totalidad. 

“Las empresas concursadas son la primera reacción ante la crisis, es la internación de la empresa, en cambio la quiebra es el fallecimiento, la extinción de la persona jurídica. La mayoría de las compañías se inscriben en la Inspección General de Justicia aunque la actividad productiva la tengan en el interior así que es referencia porque muchas compañías tienen domicilio legal acá y las alcanza la cámara nacional aunque tengan la actividad económica en otra provincia”, explica el letrado.

Con el concurso preventivo, la empresa logra la suspensión de embargos y remates que también están creciendo y complican aún más la difícil situación de las pequeñas y medianas industrias. “Tenemos varias empresas que estuvieron embargadas. Te mandan una carta documento y si en 48 horas no pagás, te embargan. Yo pagué y me embargaron igual y después no te lo levantan rápido”, explicó el titular de IPA Daniel Rosato en base a su situación personal. Señalan que el fisco realiza decenas de embargos automáticos que además le generan un sobrecosto a la compañía en dificultad. “El ARCA traslada el proceso a un estudio jurídico y ahí hay que pagarle a abogados”, explicaron.