Junto a Kicillof, la Iglesia reunió a dirigentes para combatir la polarización

La actividad, realizada en el Pequeño Cottolengo de Almirante Brown, fue organizada por la Comisión Pastoral Social Región Buenos Aires. Asistieron intendentes, jueces, representantes de gremios, universides y legisladores, entre otros.

18 de julio, 2026 | 20.48

Más de 500 dirigentes políticos, sociales, gremiales, representantes de la Iglesia, del Poder Judicial, universidades y organizaciones empresarias participaron este sábado de la “Jornada Patria por la Cultura del Encuentro: de Francisco a León XIV en Tiempos de Polarización”. El encuentro, del que participó, entre otros, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, se realizó en el Pequeño Cottolengo Don Orione, en el partido bonaerense de Almirante Brown.

La actividad fue organizada por la Comisión Pastoral Social Región Buenos Aires y reunió a obispos de distintas diócesis, magistrados, rectores universitarios, intendentes y referentes sindicales y empresariales, en un espacio de diálogo multisectorial inspirado en el legado del papa Francisco y el pontificado de León XIV.

"Tenemos que volver a poner en el centro de nuestras preocupaciones cómo construimos un diálogo plural y multisectorial para que la Argentina vuelva a organizarse en torno al trabajo, la comunidad y la igualdad", expresó Kicillof a través de sus redes sociales.

El jefe Provincial destacó la jornada realizada en Almirante Brown "contradice la idea de que lo único que sirven son la agresión y los discursos de odio".

"Acá en el Pequeño Cottolengo Don Orione y en cada lugar donde la Iglesia acompaña a quienes más lo necesitan está vivo el espíritu de solidaridad que supo interpretar nuestro Papa Francisco, un legado que hoy expresa León XIV", sentenció.

El encuentro tuvo su origen en una reunión realizada en mayo entre el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, la vicegobernadora Verónica Magario, y un grupo de intendentes, entre ellos Fernando Espinoza, Jorge Ferraresi, Ariel Sujarchuk, Alberto Descalzo, Mariel Fernández, Mariano Cascallares y Gabriel Katopodis.

Entre los representantes de la Iglesia participaron los obispos Carlos José Tissera (Quilmes), Oscar Ojea (emérito de San Isidro), Maximiliano Margni (Avellaneda-Lanús), Juan José Chaparro (Merlo-Moreno), Pedro Cannavo (auxiliar de Buenos Aires) y Eduardo García (San Justo).

También asistieron autoridades judiciales, entre ellas el juez de la Cámara Federal de Casación Penal Alejandro Slokar y el procurador general de la Suprema Corte bonaerense, Julio Conte Grand, además de fiscales y magistrados.

Por el ámbito universitario participaron los rectores Jaime Perczyk (UNAHUR), Jorge Calzoni (UNDAV), Carlos Greco (UNSAM), Pablo Domenichini (UNAB), María Alejandra Zinni (UNQ), Carlos Rodríguez (UNIPE) y Walter Panessi (UNLu), junto a representantes de otras casas de estudio.

La convocatoria también incluyó representantes de municipios bonaerenses, de la CGT, CTA, UTEP, CAME, FEBA, además de legisladores nacionales y provinciales de distintos espacios políticos.

Tras una jornada de trabajo en comisiones, los participantes difundieron un documento en el que advirtieron que “nuestra región metropolitana y nuestra Patria se encuentra afectada por un profundo proceso de polarización que no nos permite construir una identidad común”, al considerar que predominan intereses sectoriales que derivan en una sociedad “fragmentada y dividida”.

En ese marco, sostuvieron que la política debe recuperar su función de servicio al bien común y recordaron conceptos de la encíclica Fratelli Tutti del papa Francisco, al señalar que “la política no debe someterse a la economía” y que tanto el populismo como determinadas expresiones liberales pueden terminar favoreciendo intereses alejados de los sectores más vulnerables.

Asimismo, manifestaron su expectativa ante una eventual visita del papa León XIV a la Argentina y expresaron el deseo de que contribuya a promover el diálogo frente a los desafíos sociales del país.

Finalmente, el documento reivindicó el diálogo social como “antídoto a la polarización” y llamó a construir consensos para impulsar un proyecto provincial y nacional orientado al bien común, dejando de lado “la politiquería barata” y fortaleciendo la cultura del encuentro.