En el segundo año del gobierno de Javier Milei los números son de catástrofe y los testimonios de la gente son peores. En su editorial en Habrá Consecuencias por El Destape AM 1070, el periodista Ari Lijalad puso sobre la mesa la realidad que enfrentan los sectores productivos frente al ajuste del gobierno libertario. La combinación de recesión acumulada, caída del consumo y apertura importadora está dejando un tendal de empresas cerradas, empleos perdidos y empresarios que ya no saben cómo llegar a fin de mes.
"Hay días que no abro caja"
Lijalad arrancó su intervención con un dato contundente: más del 54% de las empresas del sector maderero registran caídas en las ventas y el 45% no logra afrontar los pagos. Pero lo que más impactó fue el testimonio directo que compartió al aire. "Ayer estuve con un empresario maderero y me decía: 'hay días que no abro caja'", relató el conductor para graficar la parálisis total del consumo en un sector que lleva dos años de recesión acumulada sin señales de recuperación.
No se trata de un caso aislado. El ahogo financiero de las PyMEs atraviesa rubros, provincias y tamaños de empresa. La demanda no aparece, los costos no bajan y el horizonte no ofrece ninguna certeza.
El comentario de Lijalad se dio luego que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, expusiera ante el Congreso de la Nación en medio de la crisis política más grave del gobierno de Milei y que tiene al propio Adorni en el centro de la escena con causas judiciales por supuesto enriquecimiento.
"Hay una orden de Manuel Adorni, que es el jefe de la comunicación del Gobierno, de 'mentir, mentir, mentir'", sostuvo Lijalad en su comentario. "Tienen que construir una realidad paralela porque la realidad real es un desastre", afirmó el periodista.
Tres fábricas textiles por día
Uno de los puntos más críticos que expuso Lijalad tiene que ver con la industria de la vestimenta. Los datos son demoledores: cierran tres fábricas textiles por día en la Argentina y ya se acumulan más de 20.000 empleos perdidos en el sector. Es una sangría que no se detiene y que configura un proceso de desindustrialización acelerado.
La crisis tampoco se limita a la industria. El periodista advirtió que el transporte público sufre un deterioro profundo. Hoy hay 5.300 choferes de colectivo menos que en 2019, una cifra que impacta directamente en la frecuencia del servicio y en la calidad de vida de millones de trabajadores que dependen del transporte para llegar a sus empleos.
La respuesta de Milei: "compitan por diseño"
Frente a este panorama, Lijalad contrastó los números con las declaraciones que el presidente Milei hizo en la Expo EFI, un evento empresarial donde el mandatario se refirió a la crisis textil de una manera que generó indignación en el sector productivo.
"No podemos competir contra China, sin embargo, Italia tiene salarios más altos que nosotros y tiene industria textil. ¿Cómo es eso? Compiten por diseño", afirmó Milei en el fragmento recuperado por Lijalad. Para el Presidente, el problema de las PyMEs argentinas no es la recesión, ni la apertura indiscriminada de importaciones, ni la caída del poder adquisitivo: es que no son lo suficientemente creativas. "Ponen el eje en el diseño, que es algo que a la gente le gusta", agregó.
Milei insistió con la analogía automotriz para reforzar su argumento: "Los autos de Italia son bastante más caros que los de Estados Unidos, ¿cuál es la diferencia? El diseño", sostuvo, asegurando que las empresas locales "no es que no pueden competir, tienen que buscar el diseño".
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Persianas que bajan, discursos que suben
Lijalad enmarcó la postura oficial dentro de lo que definió como una estrategia de comunicación gubernamental sostenida en la repetición y la desconexión con la realidad. Mientras el gobierno insiste en que la clave está en ser más creativos y competitivos, las persianas siguen bajando en todo el país.
Los datos hablan por sí solos: fábricas que cierran, empleos que se pierden, empresarios que no abren caja y un Presidente que les dice que el problema es que no piensan en el diseño. La distancia entre el discurso oficial y la realidad productiva nunca fue tan grande.
