DNU de inteligencia, Venezuela y reforma laboral: la agenda que golpea las puertas del Congreso

La oposición dura quiere abrir el parlamento para bajar el DNU que empodera a la SIDE. El oficialismo quiere retomar en febrero para sacar la ley que modifica las leyes del trabajo. En el medio, las repercusiones por el ataque de EE.UU. y el secuestro de Maduro.

05 de enero, 2026 | 00.05

El 2026 legislativo inició con un fuerte repudio de la oposición al Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) de Javier Millei que reformula la ley de Inteligencia, y con un pedido de apertura del Congreso, que en lo formal se encuentra en receso hasta marzo. El oficialismo de La Libertad Avanza (LLA), en cambio, espera retomar la actividad parlamentaria recién en febrero, previo llamado a sesiones extraordinarias, pero para tratar sólo la reforma laboral y los cambios a la ley de Glaciares.

El peronismo en Diputados exigió que se convoque a extraordinarias y para bajar el DNU que empodera y limita el control de la SIDE, mientras que Provincias Unidas y pidió que la vicepresidenta Victoria Villarruel y el titular de la Cámara Baja, Martín Menem, llamen a conformar las comisiones Bicamerales de Trámite Legislativo y la de Seguimiento de las Actividades de Inteligencia. 

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Pese al pedido del peronismo de Diputados, fuentes parlamentarias señalaron que en LLA sostienen que los opositores "no pueden pedir sesión hasta que no se de la apertura de sesiones ordinarias en marzo".

En el Senado, una voz de LLA recordó la queja del jefe de la bancada Justicialista, José Mayans, por la conformación de las comisiones en el Senado, donde el peronismo denunció que no se respetó la proporcionalidad, por ser ellos la bancada mayoritaria. "Se tiene que llamar a la sesión preparatoria y eso es el 23 de febrero", señaló a El Destape una fuente mileista, en alusión al pedido del peronismo de llamar a las bicamerales que siguen los DNU y a los servicios de inteligencia.

A partir de publicación del DNU este viernes, la Bicameral de Trámite Legislativo tiene diez para tratarlo. A partir de ahí, cualquiera de las dos cámaras puede tratar el decreto. Bloques opositores reconocen conversaciones por lo bajo para tumbar el decreto.  "Si lo trabajamos bien, podemos. Es con mayoría simple, no con dos tercios", dijo a este medio un diputados que rechaza la reforma a la ley de Inteligencia.

En enero, el Congreso se encuentra en receso. En LLA apuntan al 2 de febrero como la fecha de puesta en marcha de las sesiones extraordinarias en las Cámaras. El Senado tiene pendiente el proyecto de reforma laboral, que el oficialismo pidió posponer, por no conseguir apoyos de la oposición que le resulta amigable.

El otro proyecto con dictamen es el proyecto de modificaciones a la ley de Glaciares. "Está más avanzado, es mucho menos conflictivo", comentaban desde LLA en la semana. Confían en el acompañamiento de los senadores opositores de provincias mineras.

Diputados esperará del Senado la reforma laboral y la ley de Glaciares, pero se presume que por esa Cámara pueda entrar el proyecto de reforma del Código Penal.

El impacto mediático del DNU de la reforma de la ley de Inteligencia quedó disminuido por las repercusiones del ataque de Estados Unidos a Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro. El bloque de diputados de LLA presentó un proyecto de declaración en el que manifiesta respaldo al accionar estadounidense al país que tiene la primera reserva de petróleo del mundo.

Por su parte, los dos bloques peronistas, de Diputados y el Senado, emitieron un comunicado repudiando el ataque de la administración Trump. "Reafirmamos de manera indeclinable que la Argentina debe sostener una política exterior basada en la defensa de la paz, el multilateralismo, el principio de no intervención, el rechazo al uso de la fuerza y la protección irrestricta de la soberanía y la integridad territorial de los Estados de la región", remarcaron.