El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, inauguró este domingo el período de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial con un discurso marcado por críticas al ajuste nacional y una fuerte defensa del rol del Estado en áreas clave como la salud, la educación y la infraestructura. En ese marco, destacó las decisiones económicas adoptadas por su gestión y anunció una reducción impositiva orientada a aliviar a familias y sectores productivos.
Tras su intervención en la Apertura de Sesiones 2026, Llaryora puso el acento en la necesidad de sostener una política de gobierno basada en el diálogo, aun en contextos de fuerte restricción económica. “Quiero destacar el esfuerzo por consolidar una política de gobierno en la que podamos pensar distinto y trabajar juntos”, expresó en su cuenta de X el mandatario provincial, al tiempo que subrayó que, pese al escenario adverso, “las obras y los servicios no se detienen” en Córdoba. El gobernador buscó así marcar una diferencia con la política nacional de ajuste, planteando una gestión que combine austeridad fiscal con presencia estatal activa en áreas estratégicas para el desarrollo.
Uno de los ejes centrales del discurso fue la crítica directa al impacto del ajuste nacional sobre las finanzas provinciales. Según explicó Llaryora, Córdoba enfrenta un doble desafío: la reducción de recursos transferidos desde la Nación y la necesidad de sostener programas y servicios que fueron discontinuados a nivel nacional.
“Somos una de las provincias que más recursos perdió a manos de la Nación”, afirmó, y agregó que el Gobierno provincial está cubriendo servicios y programas sociales esenciales que dejaron de financiarse desde el Estado nacional. En ese contexto, el gobernador advirtió que no es posible pensar en desarrollo económico sin inversión pública en sectores clave. “Es imposible alcanzar el desarrollo económico en una sociedad donde no hay salud, no hay educación y no hay inversión en infraestructura”, sostuvo.
Anuncio de reducción impositiva y alivio fiscal
Uno de los tramos más relevantes del mensaje fue el anuncio de una reducción impositiva que, según el gobernador, permitirá dinamizar la economía provincial y aliviar la carga tributaria de los cordobeses. Llaryora precisó que el paquete de medidas implica que 900 mil millones de pesos vuelvan a los bolsillos de los ciudadanos, al tiempo que señaló que el 40% de los propietarios pagará este año un 25% menos que en 2025.
Además, anunció una reducción del impuesto a los Ingresos Brutos para pequeños comercios y la continuidad de exenciones fiscales destinadas a favorecer la producción y la actividad económica. “Cada peso que un cordobés deja de pagar en impuestos es un peso que vuelve a la economía real”, enfatizó el mandatario.
