Después de cuatro meses de caída sostenida, la imagen del gobierno de Javier Milei dejó de empeorar. Así lo señala el último relevamiento de la consultora QSocial, que identificó señales de estabilización en varios de los indicadores que venían en baja desde hace un trimestre.
Según el informe, firmado por el director de Opinión Pública de la consultora, Lucas Klobovs, el dato más significativo aparece entre los votantes independientes: la aprobación del gobierno en ese segmento subió 5 puntos en el último mes, después de haber caído 20 puntos en los cuatro meses previos. Se trata de la primera mejora en ese sector desde que comenzó el deterioro.
Estable, pero sin mejorar
El humor social y la percepción sobre la situación económica, en cambio, no mostraron una mejora, aunque sí dejaron de empeorar tras cuatro meses de caída constante. El acuerdo con las políticas del gobierno, por su parte, recuperó 2 puntos en el último mes, después de tres meses consecutivos a la baja.
Para QSocial, detener el deterioro tiene un valor político casi tan alto como crecer. "Lo que se rompió en estos cuatro meses —la percepción de que el rumbo era inviable— vuelve a quedar abierto", señala el informe, que aclara que el gobierno no creció, pero sí logró frenar la sangría.
El antecedente del caso Adorni
El propio estudio recupera un dato que la consultora había difundido tres meses atrás: en ese momento, el caso de Manuel Adorni explicaba el 25% de la desaprobación a Milei, en un contexto de indicadores económicos que ya venían en baja. Según QSocial, la literatura comparada muestra que los escándalos políticos pierden peso relativo cuando la percepción económica empieza a recuperarse, lo que ayudaría a entender por qué el freno se da justo ahora.
MÁS INFO
Cuatro condiciones para que la mejora se consolide
El informe plantea que la estabilización actual depende de variables que el gobierno controla solo en parte:
- Que el IPC continúe el proceso de desinflación.
- Que el dólar se mantenga estable.
- Que el rebote económico se disperse y llegue a más sectores.
- Que la oposición no encuentre un catalizador del descontento social.
Qué significa para cada actor
Para el gobierno, el momento actual representa una ventana de oportunidad: el desgaste se frenó, pero todavía no se revierte, y los próximos 60 días serán determinantes para saber si el caso Adorni pierde peso definitivamente o vuelve a impactar en la imagen presidencial.
Para la oposición, en cambio, el escenario es menos favorable: si la economía sigue recuperándose y la imagen del gobierno mejora, la ventana para capitalizar el descontento social se va cerrando.
El propio informe concluye con una advertencia metodológica: una sola medición no alcanza para marcar una tendencia. Habrá que esperar dos o tres meses más para confirmar si se trata de un piso firme o de una pausa antes de un nuevo deterioro. "Estabilizar no es recuperar. Pero es la condición necesaria para recuperar", resume Klobovs.
