"Sólo en siete oportunidades se utilizaron las PASO desde 2009", sostuvo el ministro del Interior, Diego Santilli, en un seminario organizado por la Cámara Nacional Electoral para discutir el funcionamiento de la Boleta Única de Papel (BUP) y del sistema que se utilizará en 2027. El Gobierno ya anticipó que buscará eliminarlas y Santilli apeló al argumento del alto costo y su uso limitado, un planteo que resulta efectivo ante la opinión pública. Pero la oposición comenzó a abroquelarse en defensa de las primarias. Para el frente nacional amplio que impulsa un sector del peronismo, son una herramienta clave. Este martes, el senador radical Maximiliano Abad también rechazó el intento de eliminarlas porque, advirtió, "les devuelve las lapiceras a las cúpulas".
De las mesas del seminario participaron representantes del oficialismo, de la oposición, jueces y camaristas con jurisdicción electoral. La apertura estuvo a cargo de Santilli y del presidente de la Cámara Nacional Electoral, Alberto Dalla Vía. "Lo debemos hacer lo más pronto posible para llegar al proceso electoral de 2027 con el tiempo adecuado", sostuvo el ministro. Además de la posible eliminación de las PASO, planteó la alternativa de quitar su obligatoriedad, al señalar que "el 60% de los partidos no las han utilizado". El presidente Javier Milei ya había anticipado en la apertura de sesiones ordinarias que enviará al Congreso una reforma electoral que incluirá su eliminación y cambios en el financiamiento de los partidos. En esa línea, Santilli adelantó que el debate parlamentario se dará entre abril y junio.
También expuso la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, quien compartió panel con el radical Abad y los jueces electorales María Servini y Alejo Ramos Padilla. Coincidió en que habrá cambios en la forma de votar en 2027: sin PASO o con primarias no obligatorias. Argumentó que la obligatoriedad convirtió al sistema electoral en una suerte de esquema de tres vueltas, ya que el resultado de las primarias suele anticipar el de la elección general. Luego queda el balotaje. En otra mesa participó la ex subsecretaria de Asuntos Políticos y actual diputada libertaria Giselle Castelnuovo, quien también respaldó la propuesta de eliminar las primarias, aunque aseguró que el oficialismo está abierto al diálogo para alcanzar una posición de consenso entre las fuerzas políticas. En realidad, no tienen el número para impulsar los cambios que quisieran.
Los legisladores del peronismo Daniel Bensusán y Sebastián Galmarini rechazaron las modificaciones que impulsa el Ejecutivo. "Eliminarlas sin tener claro cuál va a ser el método de selección de candidatos no tiene sentido", sostuvo Galmarini. El pampeano Bensusán, en tanto, planteó la necesidad de "profundizar" la participación democrática.
Entre el público que siguió las exposiciones en el Consejo Argentino de Relaciones Internacionales (CARI) se encontraba el diputado Miguel Pichetto, impulsor de un gran frente nacional para enfrentar a Milei en 2027. Pichetto ya definió que, para ordenar los liderazgos de ese armado -en el que imagina a todo el peronismo junto a sectores del PRO, el radicalismo y el socialismo-, resulta necesario mantener las PASO. El rechazo a su eliminación en el Congreso podría convertirse en el primer punto de acuerdo entre esos espacios, incluso con algunos gobernadores hoy cercanos a la Casa Rosada, que saben que de todos modos les competirán con candidatos propios en sus provincias.
En ese sentido, quien dejó una definición fue el senador radical Abad. “Modernizar no es desmantelar. Nos opondremos a cualquier intento de eliminar las PASO que devuelva la lapicera a las cúpulas partidarias o a sistemas uninominales que silencien a las minorías”, afirmó. Y añadió: “Eliminar las PASO sin un sistema superador es volver al momento en que las cúpulas armaban las listas entre cuatro paredes. No estamos en contra de modernizar. Estamos en contra de retroceder. No es lo mismo”. Con los diez senadores y seis diputados del radicalismo, sumados los interbloques peronistas y el de Pichetto, la oposición ya estaría en condiciones de complicarle los planes al Gobierno en el Congreso.
