Nadia Beller, la abogada boliviana que habría mandado a matar Fernando Cerimedo, dejó la clínica este sábado tras cinco días de internación y fue trasladada a su domicilio bajo un fuerte operativo policial. Su alta se conoce un día después que la Justicia disponga que el exconsultor de Javier Milei quede detenido en un penal de Bolivia hasta que se aclare su caso.
Cerca de las 16:30, la abogada dejó la Clínica Las Américas, en Santa Cruz de la Sierra, en silla de ruedas y bajo un fuerte operativo policial. El despliegue de seguridad se había dispuesto minutos antes de su salida.
La ex de Cerimedo expresó que aún teme por su vida, por lo que la Policía reforzó la custodia en su domicilio, donde continuará su recuperación bajo vigilancia permanente. Por su parte, el exasesor libertario estará bajo prisión preventiva en el penal más poblado de Bolivia.
Más temprano, se conoció un fragmento de la entrevista que le hizo a Beller un grupo de psicólogos de la Fiscalía, a quienes le expresó que no descarta que los dos sicarios que la balearon "sean policías".
"No descartaría inclusive que sean policías, honestamente", dijo Beller al describir a los atacantes ante una psicóloga de la Fiscalía Departamental de Santa Cruz, según consignó el medio local El Deber.
También dio detalles de fue la previa al atentado, reveló que los custodios puestos por el exconsultor de Milei "no hicieron nada" y recordó que los sicarios se llevaron su teléfono, donde tenía información "sensible".
"No me hablaron nada. Directamente dispararon", señaló. Según su relato, Beller fue contactada por una persona que le ofreció información sobre un supuesto caso de violación a una menor, acudió a un hotel donde fue citada y cuando llegó la atacaron.
La abogada boliviana planteó sus dudas sobre el trabajo de los custodios que supuestamente habían sido enviados por el fundador de La Derecha Diario para protegerla. "Los custodios no hicieron nada", sostuvo durante la entrevista. Según indicó, uno de ellos se encontraba armado, pero no intervino durante la balacera.
MÁS INFO
Además, Beller señaló que los atacantes se llevaron su teléfono celular, en el que guardaba esas conversaciones que había mantenido con la persona que la contactó para ir al hotel en cuestión. La víctima remarcó que en ese celular tenía información que consideraba "sensible". También tenía todas sus conversaciones con Cerimedo.
Violencia de género y temor por su hija
Por otro lado, la víctima también aseguró que ambos tuvieron discusiones y resaltó un caso de violencia física que sufrió por parte de su expareja, que le dejó lesiones y que las llegó a fotografiar.
MÁS INFO
Beller dejó asentado de manera explícita que temía por su integridad física y que le preocupaba la posibilidad de que personas relacionadas con el atentado ingresaran a la clínica para intentar nuevamente atentar contra su vida.
También manifestó temor por la seguridad de su hija de 15 años y señaló que, por decisión propia, había tomado medidas para resguardarla.
