El método Larreta: recorridas, cuadernos y el 2027 como objetivo

El ex jefe de Gobierno ya completó alrededor de seis cuadernos, cuya información se sistematiza para pensar proyectos de ley, dado que el 10 de diciembre asumirá su banca en la Legislatura. Formará un interbloque de siete miembros, con chances de expandirse. En el Congreso, el larretismo no va a romper con el bloque PRO de Cristian Ritondo.

29 de noviembre, 2025 | 16.47

Hace unos días, Horacio Rodríguez Larreta compartió en redes sociales algunos apuntes de su cuaderno. En cada hoja aparece un barrio distinto, con una lista de observaciones y críticas de los vecinos hacia la gestión de Jorge Macri. Al igual que cuando presidió la Ciudad de Buenos Aires, el ex jefe de Gobierno —con aspiraciones de recuperar ese cargo en 2027— mantiene un método claro: sus anotaciones se convertirán en proyectos de ley y en una plataforma electoral para el próximo desafío que plantearán las urnas.

Larreta ya completó alrededor de seis cuadernos, que contienen no solo las demandas de los porteños sino que también funcionan como su agenda. Estas libretas las fue llenando durante más de tres recorridas por toda la Ciudad, un trabajo que comenzó tras dejar el gobierno capitalino y que tomó estado público meses antes de las elecciones de este año.

El plan es darle al menos seis o siete vueltas a la Capital Federal. Con estas jornadas de trabajo y los años que quedan hasta 2027, la intención es que la gente asocie su figura con la de alguien que camina la ciudad, que recorre sus barrios, está presente y trabaja. Alguien con quien cualquiera podría cruzarse en la calle.

En el mundo Larreta, esta agenda cargada tiene sentido. Las recorridas se realizan todos los días, comenzando muy temprano, alrededor de las siete de la mañana, y se extienden hasta la noche. En su lore, no parece forzado, ya que es el perfil que el dirigente construyó durante sus años como político y gestor. Sin embargo, también representa un mensaje velado hacia Jorge Macri, a quien se le critica que inicia su jornada laboral mucho más tarde.

Horacio confronta con Macri, pero no con el PRO, partido con el que mantiene conversaciones aunque sin ofertas concretas. Algunos sueñan con reunir nuevamente a los sectores que en algún momento estuvieron juntos bajo la fórmula de una PASO, pero Larreta no quiere internas, no después de lo sucedido en 2023.

Todas las anotaciones que realiza en sus cuadernos son sistematizadas mensualmente en una planilla. El objetivo es avanzar con un mapa detallado del estado de situación por comuna y barrio para conocer realmente cómo está la Ciudad y qué demandas pueden convertirse en proyectos de ley.

La suciedad en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la inseguridad son los temas más repetidos. Larreta pretende apoyarse en sus ocho años al frente de la Ciudad y otros ocho junto a Mauricio Macri para mostrar un perfil de hacedor, buscando que la gente confíe en su capacidad para cumplir sus promesas.

En esta etapa, con un perfil mucho más bajo y sin protagonismo, Horacio entrega su teléfono a quienes se cruza y lo piden. Responde mensajes y, con ayuda de su equipo, busca contestar a todos. La idea es que, en todo el proceso, tanto en las recorridas como en el trabajo legislativo, el porteño se sienta parte y sepa que está siendo escuchado.

El miércoles pasado hubo una reunión del interbloque. Larreta formará parte de un grupo de siete integrantes: los tres legisladores propios (incluyéndolo a él), tres del MID y Graciela Ocaña. Eventualmente podrían sumarse otras figuras, tanto del PRO como de la UCR. Este sector unificado espera convertirse en un actor clave para las negociaciones. La presidencia de su bloque y del interbloque quedarán a cargo de Emmanuel Ferrario.

En el Congreso, el larretismo no planea romper con el PRO. El bloque amarillo, que atraviesa una mala racha tras la fuga de varios legisladores, no perderá a Álvaro González, quien además ocupa un lugar en el Consejo de la Magistratura, un organismo clave para el Poder Judicial. Este diputado seguirá enfocándose en su misión de tender puentes con otros espacios, como el MID o Coherencia.

Este viernes, Silva Lospennato anunció que asumirá su banca en la Legislatura porteña. Su lugar en el bloque de diputados nacionales del PRO será ocupado por Lorena Petrovich, una bullrichista que trabaja en el ministerio de Seguridad, lo que seguramente engrosará las filas libertarias, no las amarillas. 

En ese plan, Patricia Bullrich anunció la incorporación a La Libertad Avanza de Verónica Razzini, una dirigenta que el PRO esperaba sumar. Formaba parte del bloque santafesino que comparte con Gabriel Chumpitaz y, a partir del 10 de diciembre, iba a quedar en soledad, pero finalmente fue seducida por el espacio violeta.

Existen otros nombres en danza, como Alejandro Bongiovanni, también de Santa Fe, y Sergio Capozzi, de Río Negro, a quienes el bullrichismo pretende atraer. Este último participará esta semana en una charla de la Fundación Pensar, el think tank del PRO, señalando un mensaje contrario a las intenciones de La Libertad Avanza.