Nueva encuesta: el 55% rechaza a Milei y casi 6 de cada 10 argentinos creen que lo peor de la crisis está por venir

Una encuesta de la consultora Giacobbe Opinión Pública revela un clima social adverso para el Gobierno: imagen negativa mayoritaria, percepción económica en deterioro y la corrupción como principal preocupación ciudadana.

07 de junio, 2026 | 09.36

Una nueva encuesta de la consultora Giacobbe Opinión Pública expone el estado del humor social en Argentina con datos que complican el panorama del gobierno de Javier Milei en el camino hacia las elecciones presidenciales del próximo 2027. El relevamiento muestra que el presidente concentra el 55% de imagen negativa, mientras que apenas el 34,2% lo evalúa de manera positiva y el 9,1% de forma regular.

El dato central del informe es contundente: más de la mitad de los argentinos tiene una imagen negativa del presidente. El 34,2% positivo actual representa un número que, si bien se mantiene relativamente estable respecto de mediciones anteriores, no logra perforar el techo histórico del oficialismo. La serie histórica que presenta Giacobbe muestra que la imagen positiva de Milei llegó a rozar el 58,7% en su mejor momento —a mediados de 2024—, y desde entonces comenzó un proceso de retracción sostenida.

La comparación con otros dirigentes del arco político también arroja resultados llamativos. Patricia Bullrich es quien mejor imagen positiva registra entre los referentes medidos, con el 38,8%, aunque también acumula un 49,5% de rechazo. Axel Kicillof aparece con 34,8% positivo y 53,6% negativo, mientras que Cristina Kirchner obtiene el mismo guarismo positivo que Milei: 34,2%, con 55% de imagen negativa. En el extremo opuesto, Mauricio Macri es el político con peor imagen positiva del lote: apenas el 13,9%, con un 62,5% de rechazo. Victoria Villarruel registra el mayor porcentaje de imagen regular (25,1%), lo que sugiere que buena parte del electorado aún no termina de definirla.

El 57,8% cree que lo peor está por venir

Uno de los datos más duros del informe para el Gobierno es la llamada "Frontera de dolor tolerable": cuando se les preguntó a los encuestados qué piensan sobre la crisis económica, el 57,8% respondió que cree que lo peor está por venir, mientras que el 40,3% considera que lo peor ya pasó. Apenas el 1,9% no supo o no quiso responder.

Esta cifra es particularmente relevante en el contexto electoral. La narrativa oficial ha apostado fuertemente a instalar la idea de que el ajuste ya dio sus frutos y que la economía se encamina a la recuperación. Sin embargo, la mayoría de los argentinos encuestados no comparte esa lectura y anticipa que las condiciones de vida podrían deteriorarse aún más.

Cómo perciben los argentinos la economía hoy

La percepción sobre la situación económica actual refuerza ese diagnóstico. El 39,8% siente que la economía está empeorando rápidamente, y otro 14,6% cree que empeora, aunque lentamente. Sumados, el 54,4% tiene una percepción negativa de la marcha económica. Solo el 12,7% percibe que la economía mejora rápidamente, y el 23,3% que lo hace de manera lenta. El 8,1% la ve estancada.

Estos números revelan una brecha importante entre los indicadores macroeconómicos que el Gobierno suele destacar —como la baja de la inflación o el superávit fiscal— y lo que efectivamente sienten los ciudadanos en su vida cotidiana.

Corrupción, economía y Milei: las tres palabras del problema argentino

El informe incluye además una pregunta abierta que le pidió a los encuestados definir con una sola palabra el principal problema de Argentina. El resultado es una nube de términos donde "Corrupción", "Economía" y "Milei" aparecen con mayor preponderancia, seguidos por "Desempleo", "Pobreza", "Inseguridad" y "Kirchnerismo". La presencia del nombre del presidente como uno de los problemas centrales del país es un dato político de peso que el oficialismo difícilmente pueda ignorar de cara a los comicios.

La encuesta fue realizada mediante dispositivos móviles, con cuestionario estructurado que combina preguntas abiertas y cerradas, y con muestreo ajustado por cuotas de género, edad, nivel educativo, ingresos y distribución regional.