Un importador de armas de la empresa urbantactical.ar celebró la llegada de fusiles semiautomáticos de alto calibre al mercado argentino, entre ellos modelos como el AR-15 y el AR-10. El Gobierno de Javier Milei flexibilizó los controles y requisitos para portar armas.
En sus declaraciones, el empresario sostuvo que “lo que antes parecía imposible, hoy es una realidad”. Mostró frente a cámara distintos ejemplares, entre ellos el M1A modelo SOCOM 16 calibre 7,62, y remarcó que ya no se trata de una cuestión de fe, sino de hechos concretos.
Este episodio se inscribe en el marco de las medidas adoptadas por el gobierno de Javier Milei, que en noviembre de 2025 promulgó la Resolución 37/2025, habilitando la compra de fusiles semiautomáticos por parte de civiles bajo determinadas condiciones. La normativa transformó el sistema de prohibición en un régimen de permisos especiales, permitiendo el acceso a armas de calibre militar bajo el argumento del “uso deportivo comprobado”. Así, clubes de tiro y particulares pueden adquirir armamento que antes estaba restringido.
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El importador, al mostrar un AR-15 calibre 5,56 con cargador de kit y caño de 16 pulgadas, subrayó que “ya no hay que esperar más”. En su video, enfatizó la variedad de marcas y modelos disponibles. El decreto presidencial flexibilizó los controles y requisitos para portar armas.
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Ventas de armas en la Argentina
Organizaciones vinculadas a la seguridad y al desarme advirtieron sobre los riesgos de ampliar el acceso a fusiles semiautomáticos, y señalaron que la medida podría incrementar la violencia armada. El gobierno, por su parte, defiende la flexibilización y Milei afirmó que la tenencia de armas es parte de la libertad de los ciudadanos y debe estar garantizada bajo un marco regulado.
En este sentido, la Resolución 37/2025 establece requisitos formales: inscripción en el Registro Nacional de Armas (RENAR), acreditación de antecedentes limpios y justificación del uso deportivo. No obstante, críticos aseguran que los controles son insuficientes.
El discurso oficial también se apoya en la idea de fomentar la industria armamentística nacional y el comercio especializado. La vicepresidenta Victoria Villarruel incluso visitó fábricas de armas ligeras, respaldando la política de apertura. Durante años, la venta de fusiles semiautomáticos estuvo prohibida para civiles, limitándose a fuerzas de seguridad y militares.
