Las tensiones de LLA paralizan al Senado y el oficialismo apuesta por proyectos menos conflictivos

El conflicto entre Karina Milei y Patricia Bullrich por la declaración jurada de Manuel Adorni dejó en stand by las negociaciones entre el oficialismo y aliados para avanzar con la reforma electoral.

27 de mayo, 2026 | 15.53

Las tensiones internas del Gobierno paralizaron la gestión ejecutiva pero también la legislativa en el Senado Nacional. El conflicto entre Karina Milei y Patricia Bullrich por la declaración jurada de Manuel Adorni dejó en stand by las negociaciones entre el oficialismo y aliados para avanzar con la reforma electoral. Pese a la distensión escenificada esta semana, la mesa política no pudo destrabar ese asunto y el tema es postergado en la agenda. En el corto plazo no habrá reforma política. 

En la última reunión de la mesa política se ordenó la estrategia parlamentaria para los cuatro proyectos que ingresaron esta semana. La prioridad ahora está en los proyectos que fueron anunciados la semana pasada e ingresados formalmente este martes: Ludopatía y Etiquetado Frontal se debatirán primero en el Senado y en Diputados se dará inicio a la discusión por la nueva ley de Lobby y el Súper RIGI. En paralelo, la jefa del bloque de La Libertad Avanza prepara las condiciones para que la próxima semana pueda sesionar la Cámara Alta. Se está pensando en el jueves 4 de julio para tratar el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, una decena de pliegos judiciales y un acuerdo con los bonistas por el default del 2001. 

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Quedan afuera varias iniciativas, no sólo la modificación en las reglas electorales sino también los cambios en el régimen de patentes impulsado por Estados Unidos y resistido por los laboratorios nacionales. Por ahora también se demoran Hojarasca y Zonas Frías pese a que ya cuentan con media sanción en Diputados. En este último punto se requiere un avance en el régimen de zonas cálidas que el Gobierno le ofreció a los gobernadores del norte a cambio de votos. 

¿La reforma electoral aún tiene chances?

En el Ejecutivo reconocen que el plazo para la reforma electoral se agota pero creen tener margen de acción para negociar y conseguir la sanción. “Va a pasar como con la reforma laboral”, describen en un despacho ministerial de la Casa Rosada donde se apela a la negociación directa con los gobernadores. Ya no quedan chances para eliminar las PASO pero se busca que en el toma y daca se borren las condiciones de abiertas, simultáneas y obligatorias. En el gabinete insisten en su argumentación fiscalista en torno a este tema. “Es un montón de guita la que lleva esa elección”, replican.

El resto de los puntos de la reforma no tiene demasiadas objeciones pese a que se modifica estructuralmente la manera de financiar a los partidos políticos, sus campañas electorales y se borran mecanismos de control y trazabilidad de fondos. Respecto de ficha limpia, si los aliados insisten en discutirlo por fuera del texto original, Bullrich tiene decidido poner ambos temas en la misma sesión para que la diferencia pase desapercibida. Las conversaciones por este tema están completamente frenadas desde hace varias semanas. 

De esta forma, así como los asuntos inherentes a la interna política dieron barridos debajo de la alfombra, los temas más sensibles en el vínculo con los aliados serán abordados más adelante. En este momento se determinó conservar al grupo de los 47 senadores que articula Bullrich entre oficialistas, radicales, pro y provinciales y evitar temas que exhiban fisuras.