Rescataron a una tortuga marina que quedó varada en Villa Gesell, pero murió por una herida en la aleta

El ejemplar apareció esta tarde en una playa de la ciudad balnearia. Trabajaron en conjunto guardavidas y miembros de la Fundación Mundo Marino para salvar al animal.

25 de marzo, 2026 | 19.48

Una tortuga laúd fue rescatada en Villa Gesell por personal de la Fundación Mundo Marino y los guardavidas de la zona. El animal fue hallado herido cerca de la rompiente el último martes por la tarde.

Según informó la fundación, la situación requirió la intervención coordinada de guardavidas y guardaparques, quienes, junto a la veterinaria de la organización, constataron que la tortuga tenía una lesión severa en una de sus aletas.

La operación supuso un esfuerzo para acercar al animal a la orilla, con el objetivo de evaluar el estado de las lesiones para determinar los pasos a seguir. Luego de estar a salvo en tierra firme, el ejemplar fue trasladado de urgencia en una camioneta hasta el Centro de Rehabilitación de la fundación.

¿Qué pasó con la tortuga rescatada en Villa Gesell?

“Gracias al enorme esfuerzo de todos los presentes, logramos arrimar al animal a la orilla para verificar la gravedad de sus lesiones”, destacaron desde Mundo Marino a través de un comunicado. Esta tarea requirió coordinación y rapidez, lo que evidenció la disposición del equipo para atender emergencias que involucren especies protegidas.

Sin embargo, a pesar del rápido accionar y los cuidados brindados, la tortuga laúd no superó el cuadro clínico y murio, luego de todos los intentos para estabilizarla.

“Se agradece profundamente el compromiso y la vocación de servicio de los guardavidas y guardaparques de Villa Gesell, quienes trabajaron incansablemente para darle una oportunidad de supervivencia al ejemplar”, expresó la fundación.

Así es la tortuga laúd

Esta tortuga puede alcanzar una longitud de hasta 2,3 metros y su peso puede llegar hasta los 600 kilos. Además, ostenta el título de la tortuga más grande del planeta.  Su caparazón, macizo y extenso, recubre casi la totalidad de su cuerpo, lo que la dota de una apariencia imponente.

La especie recorre grandes distancias a través de los océanos y está presente en aguas americanas como europeas. Su alimentación se basa, principalmente, en medusas y suma otros organismos como erizos de mar, calamares, peces y crustáceos. De acuerdo a la Fundación CRAM, la capa gruesa ubicada justo debajo de la piel del animal actúa como aislante térmico, permitiéndole soportar temperaturas bajas.

Esa característica, junto con su capacidad de sumergirse hasta los 90 metros de profundidad, la distingue de otras especies, cuya piel es de color negra con manchas blancas. A su vez, también enfrenta amenazas serias. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), la incluyó en la lista de especies en peligro crítico, tras considerarla vulnerable, dados los múltiples riesgos que la acechan.