Entre los colores amarillos y lilas de los árboles de la ciudad de Buenos Aires se destacan los rojos vibrantes del ceibo, especialmente en mayo con la llegada del otoño. Se trata de un ejemplar autóctono del país, cuya flor fue elegida como símbolo nacional.
Historia y el origen del ceibo: por qué florece en otoño
Conocido también como seibo, seíbo o bucaré, este árbol se denomina científicamente Erythrina Crista-Galli. Erythrina deriva del griego erytros “rojo”, crista-galli deriva del latín y significa “cresta de gallo”, como se puede describir a su fruto. Esta es una especie originaria de Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay. En el territorio argentino, especialmente, pertenece a zonas como el Delta e Islas del Paraná, el Chaco húmedo, Espinal, los Esteros del Iberá y la selva paranaense.
El ceibo puede tener hasta 10 metros de altura y suele crecer en zonas de humedales o bosques, también en zonas cercanas a ríos, lagos y pantanos. En las ciudades cumplen una gran función ornamental por su llamativo color y tamaño.
Sus flores se caracterizan por el llamativo color rojizo y suelen atraer a picaflores para su polinización o a algunos insectos. En concreto, su etapa de floración es en el otoño, la primavera y el verano; pero da sus frutos en el otoño y el verano.
Habitualmente, la corteza de este ejemplar —blanca, amarillenta y blanda— se usa para fabricar artículos livianos. Mientras que sus flores rojas se utilizan para teñir telas.
Además, muchos consideran que el ceibo tiene propiedades medicinales: la corteza, hojas y flores se utilizan como astringentes, cicatrizantes y calmantes para curar heridas, llagas y ulceraciones. Además, su emulsión se usa para combatir resfríos, tos, catarro, bronquitis o como sedante para dolores musculares y reumáticos. También son un ingrediente clave en las cremas para hemorroides y fricciones
Cuántos ejemplares de ceibo hay en la ciudad de Buenos Aires
De acuerdo a datos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en el territorio porteño hay 1.936 ceibos, más 69 de la variedad falcata y escasos individuos de las variedades americana y poepiggiana. Del total, 630 se ubican en veredas, concentrados mayoritariamente en la Comuna 8 y 9, mientras que aparecen menos ejemplares en las Comunas 10, 11, 12 y 4.
Además de veredas, hay ceibos en diferentes espacios verdes de la ciudad, como el Rosedal de Palermo, la Reserva Ecológica Costanera Sur y distintas plazas. Entre los más notables, se destacan algunos ejemplares históricos, como el llamado "Ceibo de Jujuy", plantado en 1878 durante la reinauguración de la actual Plaza Lavalle, frente a Tribunales.
¿Por qué su flor es considerada la flor nacional?
La flor ceibo fue declarada Flor Nacional Argentina el 22 de diciembre de 1942 mediante el Decreto Nº 13.847. Antes se había elegido a la magnolia, pero la decisión cambió luego de que se comprobara que era una especie exótica.
