En el marco del evento Google Next en Las Vegas, Sundar Pichai, CEO de Google, destacó que la inteligencia artificial ya no es una promesa, sino una realidad operativa que está revolucionando la productividad y la seguridad en las empresas de todo el mundo. “Cada empleado en cada organización puede convertirse en un creador. Es un cambio increíble, pero trae complejidad”, afirmó para ilustrar cómo la adopción masiva de Gemini Enterprise está transformando la forma en que las compañías gestionan sus datos y objetivos.
La plataforma Gemini Enterprise, que funciona como un “tejido conectivo entre los datos, las personas y los objetivos” de las organizaciones, experimentó un salto del 40% en usuarios activos pagos en los últimos meses, marcando un punto de inflexión para la industria tecnológica.
En cuanto al volumen de operaciones, los modelos de Google gestionan ahora más de 16 mil millones de tokens por minuto a través de su API directa para clientes, un aumento significativo frente a los 10 mil millones del trimestre anterior. Pichai anticipó que, para 2026, más de la mitad de la inversión en infraestructura de aprendizaje automático estará dirigida al negocio de la nube.
La introducción de Gemini Enterprise llevó la conversación empresarial a un nuevo nivel: ya no se trata de si se puede construir un agente de IA, sino de cómo administrar miles simultáneamente. Para afrontar esta complejidad, Google lanzó la Gemini Enterprise Agent Platform, una herramienta que permite construir, escalar y gobernar agentes de forma segura y centralizada.
Según Pichai, esta plataforma funciona como un “control de misión” para empresas que buscan aprovechar la IA de manera responsable y eficiente, transformando a cualquier empleado en un desarrollador capaz de crear soluciones a gran escala.
El avance de los agentes de IA
El CEO no omitió los riesgos de seguridad que conlleva esta revolución, aunque aseguró que la IA se convirtió en un pilar fundamental para la defensa digital. Los clientes de Google Cloud ya emplean agentes inteligentes para detectar amenazas, combinando la plataforma de ciberseguridad de Google con herramientas como AI Application Protection Platform de Wiz.
Esta arquitectura innovadora ofrece protección autónoma desde el código hasta la nube, incluso en entornos híbridos y multicloud, y redefine la forma en que las empresas enfrentan amenazas cada vez más sofisticadas. “Los clientes de la nube ahora tienen IA de su lado para proteger sus organizaciones”, destacó Pichai.
Para sostener esta demanda, Google presentó la octava generación de sus Unidades de Procesamiento Tensorial (TPU), diseñadas para tareas de entrenamiento e inferencia. La TPU 8t puede escalar hasta 9.600 unidades y dispone de 2 petabytes de memoria compartida, triplicando la potencia anterior, mientras que la TPU 8i está optimizada para manejar millones de agentes simultáneamente con latencia mínima y bajo costo.
Estas innovaciones estarán disponibles para todos los clientes de Google Cloud, complementadas con opciones gráficas de NVIDIA, consolidando un ecosistema preparado para las crecientes exigencias de la IA. Pichai también resaltó la política interna de Google de ser “customer zero”, es decir, el primer usuario de sus propias innovaciones, lo que permitió avances concretos en programación asistida por IA, seguridad y marketing.
En desarrollo de software, el 75% del código nuevo en Google ya es generado por inteligencia artificial y supervisado por ingenieros, un aumento notable respecto al 50% de hace pocos meses. Esto permitió que equipos de ingeniería formen “fuerzas de tareas digitales autónomas”, logrando migraciones de código complejas hasta seis veces más rápidas que en 2023.
En seguridad, los agentes en el Centro de Operaciones de Seguridad de Google analizan automáticamente decenas de miles de reportes cada mes, “reduciendo el tiempo de mitigación de amenazas en más de un 90%”. Herramientas como CodeMender, basadas en Gemini, detectan y corrigen fallas críticas de software de forma directa.
Por último, en marketing y operaciones, la inteligencia artificial permitió generar miles de variantes creativas para campañas, consiguiendo una reducción del 70% en tiempos de entrega y un aumento del 20% en conversiones. La integración de Gemini en MacOS mediante la plataforma Antigravity mostró que una idea puede convertirse en prototipo funcional en cuestión de días.
