En pleno corazón de Milán, lejos del ruido de la cancha, Lautaro Martínez y su esposa Agustina Gandolfo decidieron apostar fuerte por la gastronomía. En 2022 abrieron Coraje, un restaurante ubicado en el barrio de Brera que busca combinar lo mejor de dos mundos: los sabores argentinos y la tradición culinaria italiana.
La propuesta de Coraje no solo se queda en platos, sino que también destaca la selección de vinos mendocinos, especialmente Malbec, para ofrecer una experiencia auténtica y un pedacito de Mendoza en cada mesa. La idea es que cada plato pueda maridarse perfectamente con estas botellas, logrando un equilibrio entre ambos países.
Detrás de este proyecto está la visión y el trabajo minucioso de Agustina Gandolfo. La esposa del campeón del mundo se encargó desde el inicio, investigando el mercado, definiendo el menú y cuidando cada detalle del local. Según contó, “Siempre digo que Coraje es mi primer bebé. Nada fue casualidad: pensé cada detalle, desde la decoración hasta el menú. Estudié muchísimo antes de crearlo”.
Cómo es el restaurante de Lautaro Martínez y Agustina Gandolfo
La carta de Coraje es amplia y variada, incluyendo desayunos y brunchs, pastas caseras, risottos y cortes de carne con ese toque criollo que remite a Argentina. Todo está pensado para brindar una experiencia única y diferente en Milán, con un ambiente cálido y sofisticado.
El diseño del restaurante también fue minuciosamente planeado por Gandolfo, quien eligió tonos rosa viejo y azul petróleo para las paredes, cuidó la iluminación y apostó por mesas que invitan a disfrutar con comodidad y estilo. Desde su apertura, Coraje logró atraer a futbolistas, figuras del espectáculo y vecinos del barrio que valoran esta original propuesta.
El éxito fue tal que la pareja decidió expandirse y en marzo de este año inauguraron una sucursal en Mendoza, en Las Compuertas, dentro del circuito enoturístico. Coraje Mendoza se integra con Cittanina, la bodega familiar que tiene al Malbec como protagonista central, reforzando así el vínculo con la tierra natal.
Agustina, que ya tenía experiencia en la empresa familiar y en locales de ropa, encontró en este nuevo emprendimiento una forma de estar cerca de su país a pesar de vivir lejos. “Amo Argentina, amo Mendoza, mi ciudad, y necesitaba crear algo que me hiciera sentir cerca incluso viviendo tan lejos”, afirmó. Además, aseguró: “Nunca sentí que cambiar de país fuera un límite. Sabía que iba a volver a emprender”.
