Brasil no se limita solo a sus destinos más populares en verano. Para los argentinos que buscan un descanso fuera de la temporada alta, mayo se presenta como un mes ideal. En esta época, el turismo baja su ritmo, los precios suelen ser más accesibles y algunas playas recuperan esa calma que las hace irresistibles.
Dos opciones que se destacan en ese contexto son Arraial do Cabo, en Río de Janeiro, y la Península de Maraú, en Bahía. Ambas playas combinan aguas cristalinas, paisajes naturales y una atmósfera relajada, lejos del bullicio típico de los meses de verano.
Arraial do Cabo, conocido como el Caribe brasileño cercano a Río, se ubica a pocas horas de la ciudad y es famoso por sus aguas transparentes y tonos turquesa. Esta joya de la Región de los Lagos atrae a quienes buscan un combo difícil de encontrar: playas de arena clara, paseos en barco y vida marina, pero con un ambiente más tranquilo que otras localidades costeras cercanas.
Entre sus playas más populares figuran Praia dos Anjos, Praia do Forno, Praia Grande, Prainhas do Pontal do Atalaia y Praia do Farol, esta última accesible solo mediante excursiones autorizadas a una isla. Además de disfrutar del sol, Arraial do Cabo es un destino ideal para hacer snorkel, observar peces y explorar formaciones naturales desde el mar.
En mayo, el clima acompaña con temperaturas medias agradables y el agua se mantiene cerca de los 24 grados, según registros históricos. Sin embargo, quienes viajan en temporada baja deben tener en cuenta la disponibilidad de excursiones y el estado de los accesos para planificar mejor su estadía.
Por otro lado, la Península de Maraú, en Bahía, representa una alternativa menos directa pero con un encanto especial gracias a su perfil más reservado. Esta zona combina playas extensas, vegetación abundante, piscinas naturales, lagunas de agua dulce y pequeños pueblos costeros como Barra Grande.
Maraú es reconocida por su belleza natural y su oferta vinculada al turismo de naturaleza y la cultura local. Entre sus atractivos más destacados está Taipu de Fora, famosa por sus piscinas naturales formadas entre arrecifes. Para disfrutarlas al máximo, es clave consultar la tabla de mareas, ya que estas piscinas se vuelven visibles en marea baja, especialmente cerca de luna llena o luna nueva.
Además, la zona cuenta con playas como Praia de Algodões, Ponta do Mutá, Três Coqueiros, Bombaça, Lagoa do Cassange y la costa del río Carapitangui, que permiten combinar playa, caminatas y atardeceres sin el ambiente urbano de los balnearios más masivos.
Cómo llegar a las dos playas que son joyas de Brasil
Respecto al acceso, Arraial do Cabo suele visitarse partiendo desde Río de Janeiro y continuando por tierra hacia la Región de los Lagos. En cambio, para llegar a Maraú, el aeropuerto de Ilhéus es la opción más cercana, aunque también se puede combinar viaje desde Salvador con ferry, ruta y lancha desde Camamu hasta Barra Grande.
Hay que considerar que algunos tramos en Maraú pueden llevar más tiempo debido a caminos de tierra o rutas en mal estado. Además, aunque mayo es un mes atractivo para quienes buscan tranquilidad, no garantiza un clima perfecto. En Arraial do Cabo, las temperaturas son templadas con lluvias moderadas, mientras que en Maraú la lluvia es frecuente durante todo el año, aunque abril suele ser el mes con más precipitaciones.
Por eso, antes de reservar, es fundamental revisar el pronóstico del tiempo, las mareas y la disponibilidad de traslados y excursiones. Con una planificación adecuada, tanto Arraial do Cabo como la Península de Maraú se presentan como refugios brasileños ideales para descansar, disfrutar del mar y viajar sin apuro.
