Ni aire acondicionado ni ventilador: el secreto griego para mantener la casa fresca en verano

Con temperaturas que superan los 35°C, el secreto griego para combatir el calor extremo sin aire acondicionado es simple, económico y ecológico.

08 de febrero, 2026 | 15.44

Cuando las temperaturas superan los 35°C durante el verano, como suele ocurrir en Grecia, encontrar formas de mantener las casas frescas se vuelve una prioridad. Allí, en lugar de depender del aire acondicionado o ventiladores, los habitantes aplican un método tradicional y muy sencillo que podría cambiar la manera en que enfrentamos las olas de calor.

Este método se basa en el uso de la cal, un material mineral que ha acompañado la construcción desde hace siglos. En Grecia, muchas viviendas conservan sus fachadas pintadas con cal blanca, lo que no es casualidad: ese color refleja gran parte de la radiación solar y evita que las paredes exteriores absorban el calor, ayudando a mantener fresco el interior.

La clave está en la cal como aislante térmico, que impide que el calor penetre en las casas. Además de su efecto refrescante, la cal es económica y muy fácil de aplicar, ya que solo se necesita disolverla en agua y usar un pincel para cubrir las paredes externas, sin necesidad de tecnología avanzada ni grandes inversiones.

Por otro lado, la cal es un material natural y biodegradable, lo que la convierte en una opción ecológica para combatir el calor. Además, ayuda a regular la humedad dentro de los hogares, generando un ambiente más saludable y amigable con el medio ambiente.

Esta práctica, transmitida de generación en generación, fue perfeccionada por los griegos para lograr un aislamiento térmico eficiente. Según un informe, esta técnica puede reducir la temperatura interna de una vivienda hasta en 7°C, lo que representa un alivio considerable frente al calor intenso. En ese sentido, existen los llamados “techos fríos”, que funcionan expulsando parte del calor acumulado en las construcciones, enfriándolas aún más. Esta idea no es exclusiva de Grecia: en el sur de Europa y norte de África, las paredes y techos blancos son parte del paisaje desde hace siglos.

Los griegos mantienen frescas sus casas con un truco económico.

Otros lugares donde adoptaron el truco griego

Incluso en Estados Unidos, ciudades como Nueva York pintaron de blanco cerca de un kilómetro cuadrado de techos, y en California se actualizaron los códigos de construcción para promover los techos fríos. Se comprobó que estos pueden reducir hasta un 40% el costo del aire acondicionado, un dato clave para ahorrar energía.

Más allá del ahorro económico, el uso generalizado de pintura de enfriamiento en los techos de las grandes ciudades podría contribuir a disminuir las emisiones globales de carbono, ayudando a mitigar el cambio climático. Así, la solución que los griegos aplican desde siempre para combatir el calor extremo no solo es accesible y natural, sino que también ofrece beneficios ambientales y económicos.