En un estudio que reunió durante 20 años a más de 2.000 participantes, se descubrió que los entrenamientos cognitivos tienen tal impacto que ayudan a reducir en un 25% el riesgo de desarrollar demencia. La investigación fue llevada adelante por científicos estadounidenses, quienes nombraron al ensayo clínico como "Active".
Los especialistas siguieron durante dos décadas a adultos mayores que realizaron diferentes entrenamientos cognitivos. Los resultados fueron asombrosos: "Solo el grupo que hizo ejercicios de velocidad de procesamiento con refuerzos presentó una reducción del 25% en el riesgo de desarrollar demencia, en comparación con quienes no realizaron ese entrenamiento", informan desde el Instituto de Neurología Cognitiva (INECO), quienes citan la investigación publicada en la revista científica Alzheimer’s & Dementia: Translational Research & Clinical Interventions.
Respecto al ensayo clínico, la Doctora en Psicología María Roca, investigadora del Conicet y subdirectora del Departamento de Neuropsicología de INECO, expresó en diálogo con Infobae: "Sabemos hace años que estar activo intelectualmente es un factor protector para el desarrollo de demencia. Con respecto al uso del entrenamiento cognitivo en sí mismo, los resultados son más variables, pero existen estudios previos que han mostrado su utilidad", y destacó: "Lo novedoso de este nuevo estudio realizado en Estados Unidos es que incluye una gran cantidad de personas y las sigue durante muchos años. Eso no es fácil de hacer".
Asimismo, la profesional sostuvo que el entrenamiento cognitivo es "algo que podría hacerse en América Latina" y que "debe brindarse dentro de una concepción más integral de la salud cerebral, en la que se cuiden todas las variables de impacto como el ejercicio físico, la dieta, el sueño y la salud emocional".
Qué tipo de entrenamiento cognitivo reduce el riesgo de demencia
Sobre los resultados favorables del entrenamiento cognitivo, desde INECO explicaron que "solo el grupo que hizo ejercicios de velocidad de procesamiento y recibió refuerzos" fue el que logró reducir en un 25% el riesgo de demencia, y que "ni los entrenamientos de memoria ni los de razonamiento, incluso con sesiones extra, produjeron ese efecto". En este sentido, detallaron: "En el grupo control, casi la mitad de los participantes fue diagnosticada con demencia tras veinte años, mientras que en el grupo de velocidad con refuerzos, la cifra bajó al 39,7%".
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Desde el Instituto de Neurología Cognitiva explicaron, finalmente, que "el estudio comprobó que la constancia y el tipo de ejercicios son clave", y que, entonces, "los entrenamientos adaptativos de velocidad mental, especialmente cuando se refuerzan en el tiempo, pueden ser una herramienta eficaz para prevenir la demencia en adultos mayores".
