El streaming del Conicet documentó un momento emotivo: Yupanqui, el pichón de águila coronada, realizó su primer vuelo y logró abandonar el nido. La transmisión tiene lugar en La Pampa y participan científicos del organismo y del Centro para el Estudio y Conservación de las Aves Rapaces en Argentina (CECARA).
Pero el momento no llegó de sorpresa. En los últimos días el joven ejemplar venía dando señales de que muy pronto podría dejar el nido: sus aleteos se habían vuelto más intensos, más seguros y sus intentos de despegue se repetían cada vez con mayor frecuencia. Todas estas muestras eran ejercicios que mostraban a una ave preparada para afrontar los vientos de la región pampeana y dar el salto más importante de su corta vida.
Según informaron los investigadores, el streaming requirió de un esfuerzo logístico elevado que contó con la participación de un gran equipo de científicos voluntarios. Por otro lado, también indicaron que fue un desafío a nivel técnico, ya que tuvieron que colocar paneles solares, antenas y baterías en terrenos de difícil acceso. Todo esto era necesario para que la filmación pudiera transmitirse las 24 horas del día sin interrumpir al ave.
El crecimiento de Yupanqui
La nueva transmisión permitió observar al pichón que ya tenía 60 días de vida y se encontraba próximo a volar. La llegada de sus padres con alimento y los ejercicios con los que empezó a fortalecer sus alas frente al viento del cardenal quedaron registrados.
De todas maneras, el primer vuelo no significa que Yupanqui haya dejado atrás su hogar para siempre. Según explicaron los especialistas, el joven ejemplar regresará varias veces durante algún tiempo, mientras perfecciona su técnica de vuelo y aprende a cazar por su cuenta.
Como se trata de un proceso gradual, quienes sigan la transmisión podrán seguir monitoreando su evolución. La cámara instalada junto al nido funciona de manera autónoma, alimentada por paneles solares que proveen energía a las baterías, la antena de transmisión y el equipo de filmación.
Un ave en peligro de extinción
Acerca del peligro de extinción que gira en torno a esta ave, científicos del Conicet aseguraron que en gran parte se debe a que han sido víctimas de la cacería ilegal y la transformación del hábitat natural a raíz del cambio climático. "Se encuentran en peligro de extinción por la cacería ilegal, la pérdida y transformación de hábitat, el cambio climático, la electrocución en tendidos eléctricos y el envenenamiento por cebos tóxicos, entre otras causas.
Su conservación es clave para promover el funcionamiento de los ecosistemas", explicó Diego Gallego-García, becario del Instituto de Ciencias de la Tierra y Ambientales de La Pampa.
Se estima que en toda el área de distribución (Argentina, Brasil, Bolivia y Paraguay) del águila coronada (Buteogallus coronatus), también conocida como águila del Chaco, quedan menos de 2000 individuos adultos reproductores. Además, su reproducción es extremadamente limitada: cada pareja pone un solo huevo por intento. Es por ello que cada pichón representa una oportunidad crucial para la supervivencia de la especie.
