Jaulas flotantes del CONICET repueblan pejerrey en la cuenca del Salado

Una campaña conjunta entre el CONICET, pescadores y el municipio de Lezama liberó miles de juveniles de pejerrey para compensar la pesca. ¿Creés que esta iniciativa puede preservar la biodiversidad en la región?

22 de enero, 2026 | 09.40

Después de casi cuatro meses de trabajo, expertos del CONICET junto con pescadores deportivos, inversores privados y el municipio de Lezama completaron una campaña para repoblar de manera natural las lagunas Las Barrancas, La Tablilla y Chis Chis, ubicadas en la cuenca del río Salado. Esta iniciativa busca compensar las extracciones de pejerrey provocadas por la pesca y la gastronomía en la zona.

El proceso comenzó en septiembre con la instalación de jaulas flotantes en estas lagunas, que contenían entre 10 y 20 mil larvas de pejerrey de apenas tres milímetros, aportadas por la Estación Hidrobiológica de Chascomús. Estas estructuras protegían a los juveniles de depredadores y permitían el intercambio natural de agua y alimento, garantizando un ambiente propicio para su desarrollo.

Durante los meses siguientes, los investigadores del Instituto de Limnología de La Plata monitorearon el crecimiento de los peces, la calidad del agua y la disponibilidad de alimento. Al concluir la campaña, liberaron varios miles de alevinos, que ya medían entre 5 y 10 centímetros, en las lagunas para fortalecer la población natural.

¿Qué es la acuicultura ecológica?

Esta iniciativa se enmarca dentro de la acuicultura ecológica, que busca optimizar la reproducción de peces sin dañar los ecosistemas acuáticos. En palabras de Javier Garcia de Souza, investigador del CONICET e integrante del Laboratorio de Ecología de Peces del ILPLA: “El que proponemos es un sistema de cultivo que va en esa línea, no impacta de manera negativa en el ambiente porque no utilizamos alimento artificial. Los peces comen lo que circula en la laguna. En el caso del pejerrey, se nutre de zooplancton, y las lagunas de la región Pampeana son muy ricas en cantidad y calidad de este alimento, por lo que significan un lugar ideal para desarrollar este método de cría”.

El proyecto nació a finales de los años ’90 gracias a Darío Colautti, investigador del CONICET y actual director del ILPLA. Aunque el método de cría en jaulas flotantes existía para otras especies en el mundo, Colautti vio el potencial para el pejerrey en las lagunas del Salado, aprovechando la abundancia de alimento microscópico y la calidad del agua. Con apoyo financiero del CONICET y la Universidad Nacional de La Plata, desarrolló un método adaptado especialmente para la región, que incluye el diseño específico de jaulas y técnicas de crianza.

Desde la Secretaría de Cultura y Promoción Turística de Lezama resaltaron la importancia de estas acciones para cuidar los recursos naturales y fortalecer la biodiversidad local. Además, destacaron que la conservación de las lagunas ayuda a consolidar la pesca deportiva y el turismo en el distrito, reforzando el compromiso con el desarrollo sustentable y el cuidado ambiental.

Esta iniciativa busca compensar la extracción por pesca y potenciar el turismo deportivo local.

El trabajo conjunto entre científicos, pescadores y autoridades locales muestra cómo la combinación de conocimiento y compromiso puede generar soluciones efectivas para preservar especies clave como el pejerrey y mantener saludables los ecosistemas acuáticos de la región.