La expedición del CONICET para buscar las huellas de la soberanía argentina sobre Malvinas

Expertos del CONICET y la UBA realizaron una campaña inédita en la remota Isla de los Estados para reconstruir su rol clave en la defensa y abastecimiento de las Malvinas en el siglo XIX. 

02 de abril, 2026 | 21.18

Durante enero, un equipo de especialistas del CONICET, la Universidad de Buenos Aires y otras instituciones llevó adelante la primera campaña arqueológica histórica sistemática en la Isla de los Estados, un territorio aislado y estratégico para Argentina en el Atlántico Sur. La expedición, apoyada por la Armada Argentina, buscó relevar vestigios de faros, presidios, naufragios y antiguos asentamientos para reconstruir la importancia que tuvo esta isla en la consolidación de la soberanía nacional durante el siglo XIX.

La Isla de los Estados, situada a solo 24 km de Tierra del Fuego y con un largo de 63 km, fue un enclave esencial para el abastecimiento de madera a las Islas Malvinas durante la gobernación argentina de Luis Vernet, el primer comandante político y militar argentino en Malvinas. "Esta campaña realizada en el marco de la expedición ‘Aquí Hay Dragones’ y liderada por el marino y Veterano de Guerra de Malvinas Roberto Ulloa, no sólo busca producir conocimiento científico, sino también poner en valor el patrimonio histórico de la isla", explicó Carlos Landa, investigador independiente del CONICET y líder del Grupo de Estudios de Arqueología Histórica de Frontera.

Si bien desde los años 80 se habían realizado estudios arqueológicos en la isla, esta fue la primera misión enfocada en la experiencia humana europea posterior a la colonización. El equipo también ha investigado otros sitios de importancia histórica, como fortines y campos de batalla, incluso en las propias Malvinas, bajo la dirección de la investigadora Rosana Guber en 2023.

El interés principal fue profundizar en el rol de la Isla de los Estados como base logística y económico-estratégica en el siglo XIX, con evidencias materiales que permiten ubicar viviendas, aserraderos y loberías. Sebastián Ávila, becario doctoral de CONICET, detalló que "contamos con documentación histórica a partir de la cual podemos ubicar sitios de interés como viviendas, aserraderos y varias loberías".

Además, el equipo amplió su mirada para incluir personajes históricos vinculados a la isla, como el capitán Luis Piedrabuena y exploradores como Augusto Lasserre, Giacomo Bove y Charles Darwin, quienes moldearon la cartografía y la presencia argentina en esa zona remota. "Estos sujetos le dieron a la isla una configuración espacial en cartografías y mapas", agregó Landa.

Durante la expedición, que requirió navegar en condiciones extremas por el estrecho de Le Maire, los investigadores recorrieron sitios emblemáticos como el Faro San Juan de Salvamento, conocido como el “Faro del Fin del Mundo”, inaugurado en 1884 y que inspiró a Julio Verne para su novela homónima. Allí registraron estructuras asociadas a la vida de los fareros, así como restos del primer presidio y una estación meteorológica que funcionó entre 1884 y 1898.

El equipo relevó el mítico Faro San Juan de Salvamento.

Los arqueólogos identificaron también un objeto singular, un pescante de hierro usado para elevar botes y protegerlos del daño causado por las marejadas, y recuperaron materiales cotidianos como utensilios, vidrios y elementos metálicos que reflejan la vida diaria en este entorno hostil. "En el lugar encontramos múltiples materiales, que hablan de la vida cotidiana de esas personas", comentó Ávila.

El primer presidio, construido en la bahía de San Juan de Salvamento en 1884, funcionó junto al faro y fue trasladado más tarde a Puerto Cook y finalmente a Ushuaia. Ávila destacó que "las cárceles y presidios fueron instrumentos políticos y militares para establecer dominio soberano en estos territorios", y que en Puerto Cook revelaron estructuras que alojaron a más de cien presos, además de evidencias de violencia como vainas de cartuchos Remington.

En Bahía Franklin, el equipo localizó pecios y restos de asentamientos humanos posiblemente vinculados a naufragios del siglo XIX, como el del barco Espora, comandado por Luis Piedrabuena, un marino clave en la consolidación de la soberanía argentina. Los registros sugieren la existencia de un campamento de náufragos, con materiales como chapas de zinc, maderas y botellas de vidrio que datan de esa época.

Las complejidades de la expedición

La expedición enfrentó condiciones extremas, con fuertes vientos, lluvias intensas y terrenos difíciles para excavar y desplazarse. La alimentación y el agua debieron ser cuidadosamente planificadas y potabilizadas para sostener a los investigadores durante las tres semanas que duró el trabajo.

Encontraron vestigios del primer presidio y de antiguos naufragios.

Este proyecto, respaldado por el Centro Austral de Investigaciones Científicas y la Universidad de Cádiz, marca el inicio de una investigación de largo plazo para conservar y profundizar el conocimiento sobre estos sitios históricos. Los datos recolectados serán analizados para generar publicaciones científicas y material divulgativo que ayude a comprender mejor el vínculo histórico entre la Isla de los Estados y las Malvinas.

Para cerrar, Carlos Landa reflexionó sobre el valor de estos hallazgos: "Estos trabajos nos ayudan a entender cómo vivieron aquellos hombres, qué comían, cómo se vestían, cómo sobrevivían en sitios tan indómitos. Y lo más importante, nos permiten conocer los primeros intentos del Estado argentino por establecer soberanía sobre estas islas, un aspecto fundamental de nuestra historia".