El yoga es el aliado que tanto se busca para combatir el estrés de todos los días. Ser adulto es convivir con esta sensación casi de forma constante, ya sea porque surgió un imprevisto, no se llega a fin de mes o hubo un problema en el trabajo. Si a esto se le suma la falta de tiempo para dedicarse a uno mismo, el combo termina por ser explosivo. Es ahí donde el yoga entra en juego. A continuación compartimos tres asanas para cortar con el estrés y que además se pueden hacer en casa y sin que demande mucho tiempo.
Yoga para combatir el estrés: las mejores 3 asanas
Postura del niño (Balasana)
La postura del niño es una de las asanas más simples y relajantes del yoga, ideal para bajar el ritmo después de un día estresante. Para hacerla, hay que arrodillarse en el suelo, juntar los dedos gordos de los pies y separar ligeramente las rodillas. Luego, inclinar el torso hacia adelante hasta apoyar la frente en el suelo o sobre una superficie cómoda, mientras los brazos pueden estirarse hacia adelante o descansar a los costados del cuerpo. Esta postura ayuda a relajar la espalda, los hombros y el cuello, zonas donde suele acumularse la tensión del estrés. Además, al mantener una respiración lenta y profunda mientras se sostiene la posición durante algunos minutos, se estimula el sistema nervioso parasimpático, que es el encargado de generar sensaciones de calma y descanso.
Postura del perro boca abajo (Adho Mukha Svanasana)
La postura del perro boca abajo es muy conocida en las prácticas de yoga porque combina estiramiento y activación del cuerpo. Para realizarla, hay que comenzar en posición de cuatro apoyos, manos y rodillas en el suelo, y luego elevar las caderas hacia arriba mientras se estiran las piernas y los brazos, formando una especie de “V” invertida con el cuerpo. Esta asana favorece la circulación sanguínea hacia la cabeza, lo que puede ayudar a despejar la mente y reducir la sensación de agotamiento mental. También estira la espalda, los isquiotibiales y los hombros, liberando tensiones acumuladas por pasar muchas horas sentado o frente a pantallas. Mantenerla durante cinco respiraciones profundas puede ser suficiente para notar un efecto de relajación.
Postura de las piernas contra la pared (Viparita Karani)
La postura de las piernas contra la pared es una de las más recomendadas cuando se busca descansar el cuerpo y calmar la mente. Para hacerla, hay que acostarse boca arriba cerca de una pared y elevar las piernas hasta apoyarlas verticalmente sobre ella, dejando los brazos relajados a los costados del cuerpo. Esta asana es especialmente útil para combatir el estrés porque ayuda a mejorar la circulación y a disminuir la sensación de cansancio en las piernas. Además, al ser una postura restaurativa, permite que el cuerpo entre en un estado profundo de relajación. Permanecer entre cinco y diez minutos respirando de manera tranquila puede generar una sensación de descanso similar a la de una breve meditación.
