Una de las bodegas más importantes del país atraviesa un momento muy duro con deudas millonarias en medio de la crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei y que afectó duramente al sector vitivinícola.
Según datos del Banco Central (BCRA), la empresa mendocina Bodegas Bianchi registra 80 cheques rechazados por falta de fondos por 1012 millones de pesos.
Además, la firma cuenta con una deuda bancaria total de 18.661 millones de pesos con entidades como Superville, Macro, Banco Nación y Bapro. La empresa que tiene casi 100 años de historia cuenta con establecimientos y viñedos en San Rafael y el Valle de Uco.
Bodegas Bianchi lanzó un comunicado en el que aseguró que “reafirma su compromiso con la transparencia y la buena fe”. Además señaló que está elaborando “una propuesta de regularización de todas sus áreas” con el propósito de superar una “coyuntura excepcional de mercado” y trabajando para “encauzar la situación actual priorizando en todo momento la estabilidad de la compañía y la continuidad de sus operaciones”.
La empresa viene sufriendo la crisis económica con una fuerte caída de ingresos por la falta de turistas en Mendoza por el tipo de cambio así como del consumo interno.
De todas maneras, las deudas de Bodegas Bianchi, de acuerdo a la información del sistema financiero hasta noviembre de 2025, se encuentran en situación 1, es decir, sin retrasos significativos en los pagos, pero la situación es cada vez más apremiante.
Sobrestock y apertura de importaciones
Desde el sector afirman que esto no es un caso aislado sino que es algo que están sufriendo muchas bodegas al punto tal que el stock de vino es tan grande que deberían dejar de comprar una cosecha entera para poder encontrar un cierto equilibrio.
Esto se da porque, bajó el consumo interno al ritmo de la crisis económica, pero también cayeron las exportaciones en los últimos tres años y crecieron las importaciones en el último.
Según el Instituto Nacional de Vitivinicultura, en agosto, las ventas locales cayeron 17 por ciento interanual durante el 2025. A esto se suma el fluctuante mercado internacional que igualmente viene en caída.
Otro punto importante es que, en el marco de la apertura de importaciones que impulsó el gobierno de Javier Milei, el ingreso de vino del extranjero creció un 415 por ciento en el 2024 con Chile como principal proveedor y se mantuvo durante el último año.
