Crisis gastronómica: quebró un histórico bar notable porteño

The New Brighton, declarado Sitio de Interés Cultural, cerró tras una crisis económica que refleja la difícil situación de los bares notables.

18 de marzo, 2026 | 17.15

El Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N.º 3 de la Ciudad de Buenos Aires dictó formalmente la quiebra de The New Brighton, uno de los 88 bares notables de la Capital Federal. Se suma así a la larga lista de locales gastronómicos que sufren la crisis económica del gobierno de Javier Milei.

Ubicado en Sarmiento 645, en pleno microcentro porteño, este histórico bar cerró sus puertas tras más de un siglo de historia. La contadora Nancy Edith Contreras fue designada síndico de la causa, y se establecieron plazos para que los acreedores presenten sus créditos hasta el 24 de abril. El informe individual de créditos se dará a conocer el 9 de junio, mientras que el informe general será público a partir del 7 de agosto.

La quiebra de The New Brighton no solo marca el fin de un negocio, sino que refleja la profunda crisis que atraviesan varios bares notables en Buenos Aires. Algunos ya cerraron, como La Paz en la Avenida Corrientes, mientras que otros como Café Petit Colón y La Giralda luchan por mantenerse a flote, este último tras un rescate por nuevos accionistas.

El cierre de un lugar histórico 

El valor histórico y cultural de The New Brighton trasciende la categoría de bar notable. Fundado en 1908, su diseño y mobiliario fueron declarados Sitio de Interés Cultural por la Legislatura porteña, lo que asegura la preservación de su estética original, destacando la boiserie de cedro y las insignias del Príncipe de Gales, otorgadas luego de la visita del príncipe Eduardo de Windsor en 1925.

Este espacio fue un punto de encuentro emblemático en la City porteña, combinando la elegancia británica con la revolución gastronómica que aportó el Gato Dumas desde la década del 70, cuando transformó el antiguo local de sastrería en el restaurante Clark's, luego heredado por The New Brighton.

Tras superar un cierre casi total durante la pandemia y una reapertura en noviembre de 2021 bajo la gestión de Sebastián Di Costa, el bar intentó una reconversión para atraer a un público más joven y local, con una carta más accesible. Sin embargo, esa estrategia no alcanzó para compensar la caída del flujo corporativo en la zona.

Fuentes del sector explicaron que mantener un local de 450 metros cuadrados con 150 cubiertos y un personal con alta antigüedad se volvió insostenible frente a una rentabilidad que se erosionó mes a mes. A pesar del reconocimiento cultural otorgado en 2024, no hubo alivios fiscales ni un flujo de caja que permitiera sanear las deudas acumuladas.

El cierre de The New Brighton ilustra la crisis del microcentro porteño, donde el trabajo remoto redujo la población flotante entre un 30% y 40% y el tradicional almuerzo ejecutivo fue reemplazado por opciones más rápidas y económicas. Además, el consumo después de las 18 horas, antes vital para sostener la actividad, cayó drásticamente con las oficinas desiertas.

El local se suma a los multiples comercios gastronómicos que padecen la crisis económica.