El Parque Lezama se convirtió recientemente en una de las locaciones elegidas para una película dirigida por Juan José Campanella disponible en Netflix. Este histórico espacio verde porteño combina naturaleza, arquitectura y cultura, lo que lo posiciona como uno de los escenarios más representativos de la Ciudad de Buenos Aires.
Dónde queda Parque Lezama en Buenos Aires
El Parque Lezama se encuentra en el barrio de San Telmo, uno de los sectores más antiguos y tradicionales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Este espacio verde ocupa varias manzanas delimitadas por avenidas y calles históricas del sur porteño, en una zona marcada por el patrimonio cultural y arquitectónico.
La ubicación estratégica del parque lo sitúa en un punto clave de la vida cultural de la ciudad. A su alrededor se desarrollan actividades turísticas, ferias y recorridos históricos que forman parte de la identidad de San Telmo. En las inmediaciones también se encuentran sitios emblemáticos como el Museo Histórico Nacional y la Iglesia Ortodoxa Rusa de la Santísima Trinidad, reconocible por sus características cúpulas azules.
El Parque Lezama es un espacio público de acceso libre y gratuito, abierto durante las 24 horas del día. Si bien no cuenta con horarios de cierre, gran parte de las visitas se concentran durante el día, cuando la luz natural permite apreciar mejor sus senderos, esculturas y áreas verdes.
La historia de Parque Lezama, uno de los espacios verdes más antiguos de la ciudad
El Parque Lezama posee una historia que se remonta al siglo XIX. Originalmente, el terreno pertenecía al comerciante y terrateniente José Gregorio Lezama, quien transformó la propiedad en una de las quintas más lujosas de la época.
Lezama, apasionado por la botánica y el paisajismo, incorporó especies de árboles exóticos y diseñó jardines ornamentales con grutas, senderos y estanques. En el centro del predio se levantaba una mansión de estilo italianizante que reflejaba el poder económico de la familia.
Tras la muerte de Lezama en 1889, su viuda decidió vender la propiedad a la Municipalidad de Buenos Aires con la condición de que se transformara en un parque público que llevara su nombre. El proyecto fue desarrollado por el reconocido paisajista Carlos Thays, responsable del diseño de numerosos parques de la ciudad.
El parque fue inaugurado oficialmente en 1894 y desde entonces se consolidó como uno de los espacios verdes más tradicionales de Buenos Aires. Con el tiempo, la antigua mansión familiar pasó a convertirse en la sede del Museo Histórico Nacional, lo que reforzó su valor patrimonial.
Monumentos, esculturas y atractivos de Parque Lezama
Además de su valor histórico, el Parque Lezama se distingue por la cantidad de monumentos y esculturas que se encuentran dentro del predio. Entre los más destacados aparece el monumento dedicado a Pedro de Mendoza, considerado el primer fundador de Buenos Aires.
Otro de los símbolos más reconocidos del parque es la réplica de la Loba Capitolina, una escultura que representa a Rómulo y Remo y que fue donada por Italia. Esta pieza se convirtió en uno de los puntos más fotografiados del lugar.
El parque también cuenta con un pequeño anfiteatro al aire libre donde se realizan espectáculos culturales, así como canchas de bochas utilizadas por vecinos del barrio. A lo largo de los senderos se distribuyen diversas esculturas y espacios arbolados que refuerzan su carácter de museo al aire libre.
La vegetación es otro de los rasgos distintivos del lugar. Muchas de las especies fueron introducidas durante la época de la familia Lezama y forman parte de un patrimonio botánico que todavía se conserva.
Un escenario elegido por el cine y las series
El carácter pintoresco del Parque Lezama, sumado a su arquitectura y a la historia del barrio de San Telmo, lo convirtió en un escenario frecuente para producciones audiovisuales. Películas, series y documentales han utilizado este espacio como locación para recrear diferentes momentos de la vida porteña.
La reciente producción dirigida por Juan José Campanella para Netflix es un ejemplo de esta tendencia. El parque ofrece un entorno visual atractivo, con monumentos históricos, senderos arbolados y una atmósfera bohemia que refleja la identidad cultural de Buenos Aires.
Esa combinación entre patrimonio, naturaleza y vida urbana explica por qué el Parque Lezama continúa siendo uno de los lugares más representativos de la ciudad y un punto de interés tanto para residentes como para visitantes.
