Un trágico episodio ocurrió el pasado fin de semana en la provincia de Córdoba, cuando un instructor de vuelo murió tras caer al vacío desde una aeronave en pleno vuelo. La víctima fue identificada como Leandro Andrés Bertazzo, de 42 años, quien falleció el sábado por la tarde mientras realizaba un vuelo de instrucción en Toledo junto a una alumna de 22 años. Según trascendió, el instructor le habría cedido los controles de la aeronave a la joven y segundos después, habría abierto la puerta del avión para arrojarse al vacío. La estudiante, quien ya poseía licencia de piloto, logró mantener el control de la aeronave y aterrizarla de manera segura, según confirmaron fuentes judiciales.
Eduardo Álvarez, director de la escuela Flying Parrot Córdoba, reconstruyó los últimos momentos de Bertazzo. "En un momento él le dice que mantenga el vuelo. Se saca sus auriculares, acomoda sus elementos, su celular, se saca el cinto y abre la puerta y se tira", relató el directivo en declaraciones a la prensa. Álvarez precisó que la mujer envió un mensaje informando sobre la situación y procedió a aterrizar en la pista por su cuenta. Alrededor de las 18 horas del sábado, los efectivos acudieron al sitio tras recibir un llamado de emergencia y encontraron el cuerpo de Bertazzo en un sector rural.
La reacción del director y los últimos momentos del instructor
El director del instituto describió a Bertazzo como "una bella persona, con una gran sonrisa, conceptos claros de vida" y aseguró que se encontraban consternados por lo sucedido. "Es un episodio muy triste. Era un ser humano espectacular, lamentablemente tenemos que decir que él no está más, su psiquis le ganó en la situación que estaba atravesando", lamentó Álvarez. El directivo comparó el hecho con "abrir la puerta de un auto a 300 km/h" y sostuvo que la joven pensó en un principio que se trataba de una broma y que el instructor tenía puesto algún tipo de elemento de seguridad.
Según el relato del director de la escuela de aviación, la familia de Bertazzo advirtió que el piloto había asistido a una consulta en un hospital psiquiátrico la semana pasada. "Tomó esta decisión trágica a bordo de una aeronave con una persona a su lado. No hay forma de pensarlo o de entenderlo, pero la mente humana es tan compleja", sostuvo el directivo. Álvarez también precisó que, al momento de descender con la avioneta, la joven se encontraba "totalmente en shock" y seguía creyendo que Leandro estaba haciendo una broma. "'No entiendo por qué hizo eso', decía", relató.
La investigación y las pericias pendientes
Tras recibir el testimonio de la alumna, Álvarez emprendió rápidamente un vuelo con el objetivo de hallar a Bertazzo. Tras sobrevolar la zona durante unos 15 o 20 minutos, identificó el punto exacto del incidente y comunicó las coordenadas a las autoridades, que organizaron el envío de la Patrulla Rural Centro y de un servicio de emergencias. Al llegar, los médicos verificaron que Bertazzo ya no tenía signos vitales. La causa quedó a cargo de la Justicia Federal de Córdoba, que deberá establecer las circunstancias en las que se produjo el hecho. A la investigación también se sumará la Junta de Seguridad del Transporte, que analizará todos los aspectos técnicos y operativos del vuelo.
El caso generó conmoción en el ámbito de la aviación y entre los allegados al instructor, quienes destacaron su profesionalismo y su calidad humana. Álvarez concluyó: "Hay una relación alumno-instructor muy íntima en el sentido profesional, pero ninguno de los que volaron, ni de los que lo vimos, pudimos detectar que él iba a tomar esa decisión de arrojarse de una aeronave. Evidentemente, había algo". La investigación continúa para determinar si existieron factores externos o si se trató de una decisión personal del instructor.
