Cada 13 de marzo se celebra en todo el mundo el Día Internacional del Riesling, una de las variedades blancas más prestigiosas del vino global. A casi seis siglos de su primera mención histórica en Alemania, la cepa sigue sumando capítulos fuera de Europa, y Argentina empieza a destacarse con interpretaciones propias, especialmente en Mendoza.
Un vino argentino elaborado en Agrelo, Luján de Cuyo, logró posicionarse entre los dulces más destacados del mundo. Se trata del Taymente Dulce Natural, un vino que integra Riesling en su composición y que fue reconocido en reiteradas ocasiones por el influyente crítico británico Tim Atkin, Master of Wine. En sus reportes de 2022, 2023 y 2024 recibió menciones especiales y en 2023 fue consagrado como “Sweet Wine of the Year”.
Riesling: origen, historia y características de la uva
Para entender la relevancia del reconocimiento también hay que mirar la historia de la variedad. El Riesling tiene su primer registro documentado en 1435 en Rüsselsheim, Alemania, cuando un documento del conde Klaus Kleinfisch consignó la compra de vides por 22 chelines. Desde entonces, la cepa se convirtió en una de las más emblemáticas del valle del Rin y en un símbolo de los grandes vinos blancos del mundo.
La uva Riesling es considerada por muchos enólogos como una de las variedades más complejas y fascinantes de trabajar. Su personalidad está marcada por una acidez natural elevada, rasgo clave que define su frescura y su potencial de guarda. Entre las características del Riesling suelen destacarse sus aromas frutales y cítricos. En su juventud predominan notas de durazno, damasco, manzana verde y cítricos, mientras que con la evolución en botella aparecen matices minerales e incluso el característico tono de hidrocarburo, considerado un sello distintivo de la variedad en su madurez.
Riesling en Argentina: un varietal que empieza a ganar identidad
Aunque históricamente fue una cepa poco explorada en el país, el Riesling en Argentina comenzó a ganar interés en los últimos años. Mendoza concentra gran parte de las plantaciones, con viñedos que encuentran condiciones favorables en zonas de altura.
En el caso del vino reconocido por Atkin, el Riesling proviene de Finca Las Divas, en Gualtallary, a unos 1.350 metros sobre el nivel del mar. Allí forma parte de un blend de cosecha tardía que combina distintas variedades blancas para construir un perfil equilibrado entre dulzor y frescura.
El vino se elabora en Agrelo por la bodega mendocina Huarpe Riglos Family Wines, que ha apostado por esta variedad dentro de su línea Taymente. Según el enólogo José Hernández Toso, el aporte del Riesling resulta clave en el estilo final. “El Riesling le da un toque sobresaliente al Taymente Cosecha Tardía, otorgándole esa acidez diferencial que contrarresta la sensación de dulzura y genera una buena alianza con el sauvignon blanc”, explica.
Una de las razones por las que el Riesling es tan valorado en la elaboración de vinos dulces es su equilibrio natural entre azúcar y acidez. En estilos de cosecha tardía o dulces naturales, esa acidez “eléctrica” evita que el azúcar residual domine el paladar. “El desafío del Riesling dulce es lograr tensión. Cuando la acidez sostiene al vino, aparece la verdadera sofisticación”, señala Hernández Toso.
Maridajes: con qué platos combinar un Riesling dulce
Además de su reconocimiento en concursos y reportes internacionales, el Riesling mantiene un fuerte vínculo con la gastronomía. Servido entre 8 °C y 10 °C, se adapta especialmente bien a platos de la cocina asiática, donde su combinación de dulzor y frescura equilibra sabores intensos y picantes. También puede acompañar salsas cremosas, ensaladas o quesos de pasta dura, mientras que en su versión dulce encuentra gran afinidad con quesos azules o postres de frutas frescas, donde el contraste potencia los sabores.
A casi seis siglos de aquel documento medieval que registró por primera vez la variedad, la uva Riesling sigue demostrando su capacidad de viajar y reinventarse. Y mientras el mundo celebra su día internacional, Argentina empieza a escribir su propia historia con esta cepa, sumando vinos que comienzan a ganar reconocimiento en el escenario global.
