Las vacaciones no siempre son para viajar y conocer diferentes lugares, también para relajarse y entrar en contacto con la naturaleza. Y, en este sentido, las aguas termales pueden ser una excelente opción para aquellos que buscan salir del ritmo acelerado de las grandes ciudades. Estos son sitios naturales donde las personas pueden disfrutar de un agua subterránea rica en minerales como azufre, hierro y calcio, algo que sirve para aliviar dolores articulares y estimular el sistema inmunológico.
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En Argentina, existen diversos sitios turísticos para gozar de estas aguas súper tranquilas. Desde Mendoza a Buenos Aires, hay cuatro lugares recomendados que las personas eligen en cualquier momento del año para despejarse.
Termas de Río Hondo
Probablemente las más conocidas en todo el país y en toda América Latina. Se encuentran ubicadas en la provincia de Santiago del Estero, a más de 1.000 kilómetros de Buenos Aires. Sin dudas, son el atractivo turístico más destacado de la ciudad de Santiago. Sus aguas curativas tienen una temperatura de 30°C y, además, hay aquí una estructura hotelera con opciones para todos los gustos: desde grandes y lujosos establecimientos a cabañas más económicas.
Termas de Río Hondo también posee spas y piscinas privadas, en las que los turistas pueden aprovechar de diversos tratamientos de vinoterapia y de una gastronomía regional única. Además, los visitantes pueden realizar actividades deportivas como trekking o visitar el Autódromo Termas de Río Hondo y la Reserva Natural Tara Inti.
Termas de Cacheuta
Estas aguas termales se encuentran ubicadas en la provincia de Mendoza, muy cerca de la ciudad capital. Lo que diferencia esta complejo natural es que está rodeado de la Cordillera de los Andes. De esta manera, los visitantes no solo pueden disfrutar de un agua calma y agradable, además, de una vista panorámica realmente envidiable. De hecho, muchos turistas salen de las piletas de aguas termales para seguir su aventura haciendo rafting o planeando largas caminatas por el bosque montañoso.
Termas de Carhué
Para quienes viven en Buenos Aires y no quieren viajar demasiado, las termas de Carhué son una excelente opción. Se encuentran en el Lago Epecuén. Desde el propio complejo naturales, destacan no solo el baño caliente que puedan darse los turistas en las aguas, también la posibilidad que tendrán de tonificar el cuerpo y revitalizar el organismo. Se pueden visitar, en tanto, lugares como el Museo Regional Dr. Adolfo Alsina, el Monumento Nicolás Levalle y las Ruinas de Epecuén.
Termas de Fiambalá
Sin dudas, las termas más distintivas de esta lista: es que se encuentran a 2.000 metros de altura. Se encuentran a 14 kilómetros de la ciudad de Fiambalá, en la provincia de Catamarca. Los expertos recomiendan estas aguas termales especialmente para curar enfermedades como artrosis, reuma y psoriasis. Las aguas de Fiambalá, además, tiene un aire místico y calmo, ideal para quienes buscan desconectarse unos días de la rutina diaria.
