Si estás planificando las escapadas posibles para el verano 2026, apenas a cuatro horas de la Ciudad de Buenos Aires la Costa Atlántica ofrece una propuesta increíble. Costa del Este es uno de los secretos mejor guardados de los paisajes bonaerenses: la llaman “la playa del millón de pinos”.
Se trata de un destino ideal para la temporada porque se aleja de los focos de turistas y sorprende desde el primer kilómetro. Tiene calles de arena, silencio, perfumes del bosque y un mar que aparece casi de golpe, con la serenidad y la calma que lo caracteriza.
Qué planes hacer en Costa del Este
Este pequeño pueblo costero le propone a los visitantes bajar un cambio. En Costa del Este no hay edificios altos ni avenidas saturadas, sino dunas protegidas, caminos naturales y un bosque que lo abraza todo. Caminar por sus callecitas invita a respirar hondo, escuchar los pájaros, cruzarse con liebres y con algún zorro entre los pinos. El destino perfecto para quienes buscan naturaleza, descanso y paisajes.
Sin dudas, el mayor atractivo de Costa del Este es su entorno natural, que puede disfrutarse de manera económica con caminatas por el bosque, paseos en bicicleta y tardes de playa. La costa es amplia y poco concurrida, ideal para leer, tomar sol o practicar deportes en el agua.
Entre los imperdibles está Punta del Lago, que es una reserva natural privada con senderos, cabalgatas y contacto directo con la flora y fauna autóctona. El balneario también tiene un spa y un apart hotel de diseño bioclimático, perfecto para una escapada romántica.
Otra experienciaes la que propone el Club Hípico del Bosque, con cabalgatas diurnas y nocturnas que permiten recorrer Costa del Este desde otra perspectiva.
Una ciudad con el encanto de un pueblo
Costa del Este también tiene rincones llenos de historia. En el ingreso al balneario se encuentra la imponente Estatua de Cristo, tallada en mármol de Carrara y convertida en uno de los símbolos del lugar. Muy cerca de allí se encuentran los restos del llamado “Barco de la Galleta”, que despiertan la curiosidad de los aficionados de relatos de naufragios y misterios bajo el mar.
El centro del pueblo ofrece una variada oferta gastronómica: restaurantes de cocina regional, propuestas gourmet, cafeterías cálidas y panaderías artesanales. Todo conserva un espíritu familiar y tranquilo.
Para llegar en auto se debe tomar la Autovía 2, la Ruta 63 y la 11. En micro, hay servicios hasta Mar del Tuyú o San Bernardo, que pueden combinarse con conexiones locales.
