La ruta bonaerense que combina un viaje con paisaje de sierras antiguas y llanuras agrícolas

La ruta nacional que es ideal para viajar por la combinación de sierras y llanuras que aportan al paisaje.

29 de agosto, 2025 | 13.07

La Ruta Nacional 226 es una de las principales arterias paisajísticas de la provincia de Buenos Aires. Con sus 623 km, une el corazón serrano de Tandil con las playas de Mar del Plata, atravesando un paisaje que combina sierras antiguas, llanuras agrícolas y pueblos con fuerte identidad local convirtiéndose en un escenario ideal para una escapada de fin de semana.

El recorrido parte como prolongación de avenida Pedro Luro en Mar del Plata, transitando la autovía entre Laguna de los Padres y Sierra de los Padres. La vista de este sistema de sierras centenarias crea una mezcla de mar y cordillera baja poco común en la Pampas.

Cómo es viajar por la Ruta Nacional 226

Al salir del perfil marino, la ruta ingresa a un entorno ondulado y al pasar Balcarce, atraviesa la famosa Puerta del Abra, un paso entre dos cerros que regala uno de los paisajes más tranquilos y memorables del trayecto. En Balcarce, podés hacer una parada cultural: está el Museo Fangio, el imponente cementerio diseñado por Salamone, y la Laguna La Brava, ideal para actividades al aire libre como pesca, avistaje y parapente.

Siguiendo hacia el noroeste se llega a Tandil, donde se combinan naturaleza, historia y gastronomía. Entre sus atractivos: el Cerro Centinela con aerosilla, la Piedra Movediza, el Castillo Morisco, y el Parque Independencia, que cuenta con miradores panorámicos y senderos para ascender disfrutando del aire serrano .

Al avanzar más allá de Tandil, la carretera transita pueblos como Olavarría, Bolívar, Pehuajó y Carlos Tejedor, donde la pampa se extiende y se manifiesta en escenarios de la vida rural, colonias germanas, arquitectura clásica y recogidos circuitos culturales, como plazas, teatros y parques recreativos .

Atravesar la Ruta 226 en auto es una propuesta completa: empieza junto al mar, surge entre cerros, pasa por ciudades con identidad y termina en terrenos llanos de pampa profunda. Es ideal para quienes buscan combinar naturaleza con cultura, caminatas, gastronomía regional y calidez local, con una duración aproximada de cinco a seis horas desde Capital.