Una misión volverá a la Luna: cómo será el histórico vuelo de Artemis II

Será el primer vuelo tripulado desde 1972 y, por primera vez, participará una mujer, un afrodescendiente y un canadiense. Partirán desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida. 

29 de marzo, 2026 | 17.06

La misión Artemis II de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) marcará el regreso a la órbita lunar por primera vez en más de 50 años. Esta vez, cuatro astronautas sobrevolarán la Luna en una campaña de diez días a bordo de la cápsula Orion, impulsada por el cohete SLS, probando sistemas vitales para futuros alunizajes.

Neil Armstrong fue el primer humano en pisar el satélite natural en 1969, pero en 1972 dejaron de intentarlo, luego de la misión Apolo 17. Ahora, los viajes a la Luna volverán el próximo 1 de abril de 2026, según programó la NASA. Los astronautas partirán desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida.

"No se trata solo de un vuelo de prueba. También estaremos llevando a cabo una gran labor científica que allanará el camino para futuras exploraciones con seres humanos en la Luna y, más adelante, Marte", explicó la agencia espacial mediante un comunicado.

Cómo será la misión que viajará a la Luna

Luego del despegue, la nave realizará una serie de maniobras en órbita terrestre antes de iniciar el viaje hacia la Luna. No se trata de un trayecto directo ni improvisado, sino que la misión fue diseñada para poner a prueba cada etapa del sistema en condiciones reales. Esto ayudará a "comprender el entorno del espacio profundo, y cómo este afecta al cuerpo humano, nuestros sistemas y la vida en general".

Además,  "Artemis II hará posible observaciones científicas a medida que Orion pase por el lado lejano de la Luna —el lado que siempre mira en dirección opuesta a la Tierra—, reuniendo información que revele la historia geológica de un lugar y que será fundamental cuando los astronautas de futuras misiones de Artemis exploren la superficie lunar".

El recorrido también incluirá un regreso a la Tierra mediante una trayectoria conocida como “retorno libre”, que usa la gravedad de la Luna para volver sin necesidad de grandes correcciones. Se trata de un tipo de maniobra que, en caso de fallas, permite asegurar el regreso de la tripulación.

Los astronautas recorrerán más de un millón de kilómetros en un viaje que los llevará más allá de la órbita terrestre, donde hoy se concentra la mayor parte de la actividad espacial.

Los astronautas de la misión Artemis II

Los astronautas que viajarán son Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen. No se trata de una tripulación cualquiera, sino que marca un precedente con la participación de una mujer, un afrodescendiente y un no estadounidense. Todos cuentan con experiencia en vuelos espaciales, menos Hansen, quien realizará su primer viaje. Compartirán el interior de la cápsula Orion, donde deberán trabajar, descansar y adaptarse a un entorno que los llevará más allá de la órbita terrestre.

Cómo es la nave de la misión Artemis II

Orion fue diseñada para misiones de espacio profundo y será la primera vez que este sistema se pruebe con tripulación en un viaje de estas características. También ofrece mayor espacio y está preparada para sostener a cuatro astronautas durante varios días, con sistemas de soporte vital, protección frente a la radiación y capacidad de reingreso a alta velocidad.

Durante el vuelo, los cuatro deberán adaptarse a un entorno reducido, donde cada movimiento está planificado. Allí comerán, dormirán y trabajarán mientras se alejan de la Tierra.

La participación argentina

Gabriel Sanca, un ingeniero oriundo de Comodoro Rivadavia, forma parte del desarrollo de un microsatélite que será enviado en la misión. Este proyecto se llama Atenea y pertenece a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).

Se trata de un satélite pequeño que se incorporará como carga secundaria en el lanzamiento, con el objetivo de probar tecnología y realizar ensayos en órbita. "Vamos a hacer parte de lo que es el proyecto Atenea, un microsatélite de la CONAE", explicó Sanca.

El trabajo de este ingeniero se da en el marco de una red colaborativa entre instituciones académicas y organismos científicos. Desde la Universidad Nacional de San Martín, donde trabaja, el equipo avanza en el diseño de sistemas electrónicos para el espacio. "Estamos trabajando en desarrollar electrónica y sistemas para pequeños satélites", precisó en diálogo con LU17.

El microsatélite Atenea es un CubeSat, un dispositivo modular de apenas unos centímetros y con un peso cercano a los 12 kilos. A pesar de su tamaño reducido, su función es fundamental: poner a prueba tecnologías que nunca antes se usaron en vuelo y realizar mediciones específicas en el espacio.

Uno de los focos principales del proyecto es el estudio de la radiación y la validación de sensores de alta sensibilidad. "Estamos planteando una carga útil para poder medir radiación y para poder ensayar dispositivos que miden cantidades muy chiquitas de luz, al nivel de fotones individuales", detalló Sanca sobre los experimentos que se realizarán en órbita.