La Justicia avanza con la investigación del crimen de Diego Fernández Lima (16), ocurrido el 26 de julio de 1984. Sus restos aparecieron en mayo de 2025 en el patio de su excompañero de escuela, Cristian Graf, hasta el momento, el único acusado de su homicidio. En las últimas horas, el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 56 de la Ciudad de Buenos Aires dictó una medida cautelar para que no se lleve a cabo ningún tipo de alteración o modificación en el jardín del domicilio del sospechoso, ubicado en la Avenida Congreso 3742 en el barrio de Coghlan.
La medida fue informada por el juez del caso, Ariel Litvack, quien detalló a través de un escrito que los dueños del inmueble "no podrán hacer cambios en la superficie total del patio trasero por 60 días". Según indicó la agencia Noticias Argentinas, el magistrado agregó en el documento que "la caducidad de la medida se dará en la fecha estipulada, a menos que se disponga una prórroga".
Asimismo, esta semana, se citaron a declarar ante el fiscal Martín López Perrando a excompañeros del acusado. Para las testimoniales, fueron citados Daniel Ferrato, apodado "Julián" y a Carlos Elizari, alias "Pantera". Hay un tercero llamado Miguel Jorge Riños que, hasta el momento, no fue localizado. Todos eran amigos de Graf.
Días atrás, declaró una mujer que vivió en el domicilio de los Graf y aseguró que siempre le llamó la atención "el extremo cuidado que tenían los padres del sospechoso" respecto al jardín". Además, afirmó que el padre del hombre de 56 años padecía de una adicción severa al alcohol.
En tanto, la semana pasada se realizó una nueva pericia en la casa de Cristian, a través de un georradar, realizada por un equipo especializado de Gendarmería. El objetivo era intentar hallar restos del joven o algún otro elemento que pudiera haberle pertenecido y, con esto, tener más detalles de su homicidio. Sin embargo, las autoridades no encontraron nada.
Cómo es la situación procesal de Cristian Graf
Graf estuvo imputado en la causa por el crimen de Diego Fernández Lima por "supresión de evidencia y encubrimiento", pero el juez Ariel Litvack lo sobreseyó por "falta de pruebas". Luego, la querella y la fiscalía apelaron al fallo y finalmente la Cámara de Casación desestimó el sobreseimiento porque consideraron "irrisorio" acusar a alguien de encubrimiento cuando los responsables del crimen no están. Por eso, la causa volvió a foja cero y se inició una nueva investigación para intentar determinar qué fue lo pasó con Diego y quiénes son los responsables de su asesinato.
