A mediados de agosto del 2025 apareció un misterioso cuadro en Mar del Plata: había sido robada por un exfuncionario nazi durante la Segunda Guerra Mundial y apareció en una casa de la localidad balnearia.
En un principio, el cuadro conocido como "Retrato de una dama" había sido atribuido al artista italiano Giuseppe Ghislandi (1655-1743), pero luego se conoció que podría ser de otro pintor conocido como "Il Pitocchetto".
Finalmente, la Justicia reveló parte del misterio y le puso fin a la incógnita: ¿de quién es el cuadro robado por los nazis que apareció en Mar del Plata?
Según el sitió Fiscales, la Unidad Fiscal Mar del Plata, a cargo del fiscal general Daniel Eduardo Adler, recibió los resultados de los peritajes practicados sobre el cuadro “Retrato de una dama”, que fue denunciado como sustraído por el régimen nazi durante la ocupación de los Países Bajos, al comerciante de arte neerlandés Jacques Goudstikker.
¿De quién es el cuadro robado por los nazis que apareció en una casa de Mar del Plata?
El análisis de los especialistas de la Academia Nacional de Bellas Artes, Ángel Miguel Navarro y Alejo Gabriel Lo Russo, reveló que el cuadro podría atribuirse al pintor italiano Giacomo Antonio Melchiorre Ceruti, conocido como “Il Pitocchetto”, y no al retratista Giuseppe Ghislandi, como inicialmente se creyó. Además, señalaron que la obra podría valer 250.000 euros.
La investigación
La investigación desarrollada por el fiscal federal Carlos Martínez, a cargo del Área de Atención Inicial de la Unidad Fiscal, con la colaboración de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC), comenzó el 25 de agosto de 2025, a partir de las denuncias presentadas por INTERPOL Argentina y la Dirección General de Aduanas (DNA), que depende de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
Las presentaciones indicaban que la obra, denunciada como sustraída por funcionarios del régimen nazi a Goudstikker durante la ocupación de Ámsterdam, se encontraría en una vivienda de la ciudad de Mar del Plata. A partir de esta información, se realizaron distintos allanamientos para ubicar el cuadro, uno de ellos en el domicilio de la hija de un exfuncionario nazi y su pareja.
El 3 de septiembre, el abogado que representaba a los sospechosos, entregó el cuadro en la sede de la Unidad Fiscal. Así, se resguardó la pintura que luego fue puesta a disposición de la Corte Suprema de Justicia de la Nación por el juez federal de Mar del Plata, Santiago Inchausti, hasta tanto se pueda determinar a quién corresponde su entrega definitiva.
En la audiencia de formalización, celebrada al día siguiente, el fiscal Martínez, les atribuyó a la mujer y a su pareja el delito de encubrimiento agravado, previsto en el artículo 277 inciso 1 apartado b) e inciso 3 apartado a) del Código Penal. Además, remarcó que “el delito de encubrimiento imputado debe ser entendido como conexo a delitos de lesa humanidad”.
¿Qué dicen los resultados del peritaje?
Navarro y Lo Russo realizaron un análisis exhaustivo y elaboraron una descripción general del cuadro, en la que hicieron alusión a su estilo de tradición del período barroco tardío o rococó temprano. También destacaron que su estado de conservación es "estable, aun cuando evidencia roturas e intervenciones en tres ocasiones diferentes", informó el portal Fiscales.
A su vez, determinaron que se trata de una obra del naturalismo lombardo del siglo XVIII atribuible a Giacomo Ceruti y no a Giuseppe Ghislandi, como se creyó en un principio. Para determinarlo se basaron en el cuidado descriptivo de los vestidos, que remite a obras como el Retrato de la marquesa Laura Vitali Aliprandi, en el que la indumentaria adquiere un valor narrativo y social fundamental. Este enfoque revela una concepción de la pintura centrada en la observación directa y en la dignificación de modelos no idealizados, rasgo distintivo de la producción de Ceruti.
El análisis técnico, a su vez, verificó la autenticidad de la obra y la incluyó en la colección sustraída a Goudstikker. La identificación se logró gracias al análisis de diversa documentación y registros históricos, incluyendo el archivo fotográfico del Instituto Neerlandés de Historia del Arte (RKD). Una de sus fotografías, pese a figurar bajo la autoría de Ghislandi y estar en blanco y negro, coincidía con la obra retenida en nuestro país.
MÁS INFO
¿Cómo encontraron el cuadro en Mar del Plata?
El cuadro formaba parte de las más de 1100 piezas que tenía el marchante judío Jacques Goudstikker en su galería de Ámsterdam, se trataba de una impresionante colección que incluía algunos Rembrandt y Vermeer. Al momento de su hallazgo, se encontraba colgado sobre el sofá del salón de una de las hijas de un exfuncionario nazi, según reveló el medio neerlandés AD, quien localizó la pintura que se encontraba desparecida desde la década de 1940.
La identificación se produjo a partir de la foto que se encontraba en el sitio de una inmobiliaria que intentaba vender la propiedad. Los dueños fueron identificados como Patricia Kadgien y su esposo, Juan Carlos Cortegoso. La mujer es una de las hijas de Fiedrich Gustav Kadgien, conocido como "el mago de las finanzas" del nazismo.
Al allanar la vivienda, la Justicia encontró en lugar del cuadro un tapiz de dos caballos, pero el matrimonio entregó finalmente la obra y aseguraban que la había sido comprada de manera legal por parte de una cuñada del primer matrimonio de Friedrich en 1943, cuando esta murió pasó a manos de la esposa del nazi.
Tras la invasión alemana de 1940, Goudstikker trató de huir junto con su familia a Nueva York, pero murió en el barco mientras viajaba. Así fue como las más de 1100 obras quedaron en la galería, donde el mismo se ocupaba de documentar en un inventario, y luego fueron adquiridas por un banquero alemán, que las liquidó a un valor irrisorio a jercas del Tercer Reich.
La investigación periodística de AD analizó documentos de la época sobre la guerra que sugerían que el cuadro podía estar en manos de Kadgien, a quien ubicaron como la mano derecha y asesor financiero de Hermann Goring, alto jefe de la SS y procesado como criminal de guerra por el Tribunal Militar Internacional en Núremberg.
Después de haber finalizado el conflicto bélico, Kadgien huyó primero a Suiza y después se instaló en Sudamérica, en primera instancia en Brasil, donde compró propiedades en Rio Grande de Sul y fundó una empresa en Rio de Janeiro, y finalmente se radicó en Buenos Aires.
