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El mural sobre la bandera de Malvinas, y símbolo antimileísta, fue vandalizado en Barcelona: "Pura ignorancia", remarcó su creador

"Oaky" entiende la intervención callejera como una forma de combatir el resurgimiento de la extrema derecha y los discursos de odio. Tras la victoria de la Selección contra Inglaterra, decidió pintar la bandera que recorrió el mundo sobre Malvinas porque "fue un acto político muy importante". En medio de la campaña antiargentina, su mural fue vandalizado.

07 de agosto, 2026 | 11.49

Días después de la final del Mundial 2026, Damián Pissarra estaba frente a una pared en Barcelona listo para dejar un mensaje. Había pasado poco menos de una semana pero el reclamo se mantenía fuerte y vivo, una reivindicación histórica que no podía quedar solo en las pantallas. La imagen de Giovani Lo Celso luego del triunfo frente a Inglaterra levantando la bandera de “Las Malvinas son Argentinas” quedó plasmada en pleno España.

“Hacía mucho tiempo que no veía una imagen tan representativa en un deporte, se jugaron muchas cosas en ese momento”, comentó el artista marplatense, también conocido como Oaky, y agregó: “Fue un acto político muy potente”. Lo vivió como un acto de valentía: de los jugadores, y de un país dispuesto a plantarse frente a quienes supieron ser sus colonizadores. Desde el momento en que vio el orgullo con el que agitaban la bandera, se puso a trabajar en el proyecto.

El contexto no fue el más común. Damián había viajado a Inglaterra y vio la semifinal en Birmingham, lejos de su estudio en Barcelona, pero ya tenía la imagen en la cabeza: mientras volvía a España diseñó la ilustración, la imprimió, y a los pocos días su paste-up estaba en las paredes de Poblenou, un barrio cercano al centro. Eligió esa esquina porque funciona como una referencia del street art local.

Su intención no era solo reproducir el mensaje de la bandera, sino también animar a que otros países hagan lo mismo, que cuestionen. “Porque Inglaterra colonizó a muchísimos países y todo el mundo lo calla, pero ahora comprendo por qué, se sancionó muy fuerte a Argentina por esa bandera”, sostuvo.

Hasta el momento, la Comisión Disciplinaria de la FIFA confirmó la apertura formal de un procedimiento contra la AFA y contra varios jugadores y miembros del cuerpo técnico por este y otros hechos ocurridos durante la Copa Mundial de 2026. Sin embargo, el 15 de julio, día de aquella semifinal, terminó marcado en el calendario oficial: la AFA lo declaró Día de las Selecciones Nacionales de Fútbol, en homenaje a la victoria sobre Inglaterra.La obra se hizo viral casi de inmediato en medios argentinos. “No pensé que iba a ser tan grande, incluso hasta el día de hoy me voy enterando de más repercusiones. Fue una sorpresa total”, comentó con alegría. Los mensajes llegaron de los dos lados: elogios de argentinos, insultos de otros países: “Pero si tengo que ponerlo en la balanza, me quedo con los positivos y la gente que entendió el mensaje”, concluyó Oaky.

"Dentro de todo, la obra duró bastante tiempo", dijo Damián Pissarra, ya que poco después de instalarla, fue vandalizada. “Uno lleva toda su vida siendo antifascista y antirracista y que te llamen discriminador es fuerte. Será pura ignorancia", reflexionó. Para él, no fue un hecho aislado: según cuenta, coincidió con la campaña de odio contra argentinos que circuló en redes sociales y que, en esos días, se trasladó a la calle, con ataques a compatriotas en distintos puntos de Europa.

Damián Pissarra: el artista que llevó Malvinas a las paredes de Barcelona

Aunque en las calles de Europa firma como Oaky, detrás del seudónimo se encuentra Damián Pissarra, marplatense que llegó a Barcelona en 2006 formado como diseñador gráfico, fotógrafo y realizador audiovisual. Lo que empezó como una búsqueda experimental pronto captó la atención de las galerías locales y lo llevó a un circuito internacional donde crea arte y también se destaca como curador de colecciones privadas. Expuso en espacios como el CCCB (Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona), el San Telmo Museoa y las ferias Scope Art Show de Miami y Nueva York, entre otros.

El nombre llegó mucho antes que la carrera: Oaky es un tierno homenaje a su propia resiliencia. Damián pesó solo 1 kilo y 300 gramos al nacer y las enfermeras, al ver que todos los pañales se le caían por ser tan pequeño, decidieron apodarlo como al personaje de los dibujos animados de Manuel García Ferré de los años 70. Ese apodo es hoy la firma que sostiene murales enteros.

Actualmente, trabaja en proyectos como la videoinstalación "No te apiades de ningún alma" sobre la situación en Gaza, e “Insta”, una serie que cuestiona la forma en que las redes sociales moldean la percepción del mundo, la identidad y las emociones. Mientras tanto, sigue apostando por la intervención callejera como una forma de combatir el resurgimiento de la extrema derecha y los discursos de odio. Con sus recientes obras en Barcelona, Pissarra logró que los reclamos traspasaran fronteras, recordándole a Europa que la memoria de un pueblo puede florecer incluso en sus propios muros.

El arte como acto político

“Hay un resurgimiento del odio muy grande, producto de la expansión de la extrema derecha, y es bastante preocupante”, sentenció Oaky y enfatizó: “Es hora de hablar, de no callar”. Sostiene que su misión es llevar a la calle lo que ve en la realidad y en las redes sociales, para que más gente tome conciencia de que "se viene un mundo muy oscuro". Su cuestionamiento frente a los mensajes bajo el anonimato de las redes es contundente: “Creen que como no tienen a nadie delante pueden decir las barbaridades que quieran, pero lo alarmante es que realmente piensan eso que dicen”.

Hay un mensaje que atraviesa cada una de sus obras, sean intervenciones callejeras o piezas de galería: la crítica social. “Hay que tomar como ejemplo esta acción de los futbolistas argentinos y continuarla”, aseguró Damián Pissarra y agregó que es necesario hablar y cuestionar. “Todo el mundo debería hacer frente al incremento del odio. Es muy importante no callarse”, concluyó Oaky.