A pocos metros de la Basílica de Luján funciona un comercio que desafió el paso del tiempo y se convirtió en un verdadero emblema de la gastronomía bonaerense. Con casi un siglo y medio de historia, Panadería Lucca mantiene sus puertas abiertas desde 1875 y continúa siendo administrada por descendientes de la familia fundadora, un caso excepcional en Argentina.
En una época en la que muchos negocios tradicionales desaparecen, este histórico local logró mantenerse vigente gracias a la combinación de recetas heredadas, trabajo familiar y productos que ya forman parte de la identidad de Luján.
Una historia que comenzó antes de la Basílica
La panadería nació en 1875 de la mano del inmigrante italiano Ángel Lucca, quien llegó al país pocos años antes y decidió instalarse en Luján. Su apertura incluso antecedió al inicio de la construcción de la Basílica de Nuestra Señora de Luján, uno de los principales destinos turísticos y religiosos del país.
En sus primeros años, el negocio era conocido como Panadería Italiana y se dedicaba exclusivamente a elaborar pan. Con el tiempo, los propios vecinos comenzaron a referirse al lugar simplemente como "lo de Lucca", un nombre que terminó convirtiéndose en su identidad definitiva.
Desde entonces, el comercio nunca dejó de funcionar y pasó de generación en generación, conservando el espíritu familiar que lo caracteriza hasta la actualidad. Durante varias décadas la producción estuvo enfocada únicamente en el pan. Recién en 1940 comenzaron a incorporarse las facturas, ampliando la oferta para los clientes habituales.
Sin embargo, uno de los momentos que marcó un antes y un después llegó en la década de 1980 con la incorporación de los sándwiches de miga, que rápidamente se transformaron en el producto estrella del negocio.
Hoy se elaboran alrededor de 2.000 sándwiches diarios, una cifra que aumenta de manera considerable durante las fiestas de fin de año, cuando la producción alcanza aproximadamente 10.000 sándwiches triples para abastecer tanto al local como a numerosos comercios de la zona.
Entre las variedades más buscadas sobresalen el clásico de jamón y queso, el de jamón con huevo y el de salame con queso, una combinación que se convirtió en una de las favoritas de los clientes habituales.
Cinco generaciones dedicadas al mismo oficio
Uno de los aspectos más llamativos de Panadería Lucca es que continúa siendo administrada por integrantes de la familia que inició el emprendimiento hace casi 150 años. Actualmente, varios descendientes trabajan en el negocio, manteniendo viva una tradición que combina experiencia, producción artesanal y un fuerte sentido de pertenencia.
La continuidad del proyecto familiar permitió conservar recetas, métodos de elaboración y una atención cercana que todavía distingue al histórico comercio. Panadería Lucca está ubicada en Lavalle 598, esquina Mariano Moreno, en pleno centro de la ciudad de Luján, provincia de Buenos Aires.
El local abre todos los días desde la mañana hasta la noche y recibe tanto a vecinos como a turistas que visitan la Basílica y aprovechan la recorrida para probar algunos de sus productos más tradicionales, especialmente sus reconocidos sándwiches de miga, además de panes y facturas elaborados con recetas que atraviesan generaciones.
